LA CRISIS DEL ESTADO LIBERAL, LA SEGUNDA REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL

14. LA CRISIS DEL ESTADO LIBERAL, LA SEGUNDA REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL

14-1 PANORAMA GENERAL DEL REINADO DE ALFONSO XIII. INTENTOS DE MODERNIZACIÓN. EL REGENERACIONISMO. CRISIS Y QUIEBRA DEL SISTEMA DE LA RESTAURACIÓN. LA GUERRA DE MARRUECOS.

El 17 de mayo de 1902 Alfonso XIII es proclamado rey de España. Su reinado (1902-1931) puso de manifiesto que el régimen de la Restauración del siglo XIX era incapaz de adaptarse al siglo XX.
Tras el 98 nace un movimiento, crítico con el sistema, el regeneracionismo. En su vertiente social y económica destacó Joaquín Costa, censura el sistema político y el falseamiento de la democracia; en la intelectual Ganivet y en la literaria Unamuno. Existió un regeneracionismo desde dentro de la Restauración (Maura, Canalejas) y otro ajeno al sistema: socialistas, anarquistas, republicanos, carlistas y nacionalistas.
Entre 1898 y 1914 hay intentos de modernización promovidos por los partidos del turno. Y del regeneracionismo partió el revisionismo político, para dar un nuevo impulso a la política de la Restauración.
Silvela (1899-1900 y 1902-1903), líder de los conservadores, emprendió “reformas radicales” y una “revolución desde arriba”; para ello creó los ministerios de Instrucción Pública y de Agricultura; Fdez. Villaverde reformó la Hacienda, y Eduardo Dato retomó la legislación social iniciada en la I República.
Santiago Alba, Melquiades Álvarez y José Canalejas proponían la reforma del régimen monárquico desde la izquierda liberal.
Después de Silvela, Maura protagonizó el reformismo conservador; presidente del Gobierno en el Gobierno corto (1903-1904) y en el Gobierno largo (1907-1909). Su programa se basaba en: conservadurismo católico de masas, conectar a la monarquía con la realidad social e incorporar otras fuerzas políticas al sistema (Lliga). Proyectó la Ley de Bases de la Administración Local, para formar mancomunidades (no se aprobó); fundó el INP, e inició una política expansionista en Marruecos para olvidar el 98 y dar un impulso a los militares.
En julio de 1909 estalló en Barcelona la Semana Trágica, en ella confluyeron varios problemas: el catalanismo político (Ley de Jurisdicciones 1906, Solidaritat Catalana), los republicanos (Partido Republicano Radical), y el movimiento obrero (Solidaridad Obrera). Los sucesos de julio se iniciaron cuando el Gobierno de Maura reclutó tropas (reservistas) con destino a Marruecos. Las organizaciones obreras convocaron una huelga general de protesta en Barcelona, que degeneró en un motín que duró una semana. Se construyeron barricadas, hubo actos de proclamación de la República, quema de edificios religiosos y numerosas detenciones. La dura represión con ejecuciones (Ferrer i Guardia) obligó a dimitir a Maura, dando paso a los liberales.
Tras Sagasta, el Partido Liberal renovó sus propuestas con José Canalejas (1910-1912), en su programa admitía la intervención del Estado en la economía y la sociedad, separación Iglesia-Estado (Ley del Candado 1910), incrementó la protección legal a los trabajadores, modificó el sistema de reclutamiento militar (obligatorio en época de guerras, sin exenciones) y democratización del régimen. En 1912 fue asesinado por un anarquista.
Se inicia la crisis regeneracionista y quiebra del sistema de la Restauración (1913-1923). Tras los gobiernos del conservador Eduardo Dato (1913-1915, Ley de Mancomunidades y neutralidad I Guerra Mundial, y del liberal conde Romanones (1915-1918), la inestabilidad política bloqueó el Parlamento, recurriéndose a gobiernos de concentración.
Finalmente estalló la crisis de 1917, en la que confluyeron los siguientes factores:
– El Ejército, desde 1916 había organizado Juntas de Defensa, pidiendo mejoras salariales y profesionales. El Gobierno admitió sus peticiones, promulgándose la Ley del Ejército (1918).
– La oposición política, encabezada por la Lliga, que en julio convocó una asamblea de parlamentarios exigiendo la autonomía catalana y Cortes Constituyentes, la asamblea fue disuelta.
– El movimiento obrero (UGT, CNT), organizó una huelga general indefinida (13-agosto-1917) por la subida de precios, pretendían acabar en una revolución y el fin del régimen. El comité organizador fue detenido.
Otro problema en el reinado de Alfonso XIII, fue la Guerra de Marruecos (1909-1927). Con la Conferencia Internacional de Algeciras (1906), Francia y España se reparten la tutela de Marruecos. Hasta 1909 la expansión fue pacífica, en 1913 se creó un protectorado. De julio-agosto de 1921 tuvo lugar el desastre de Annual, los españoles fueron derrotados por las tropas de Abd-el-Krim, acarreando una serie de consecuencias:
– Políticas. Búsqueda de culpables (Expediente Picasso), salpicando incluso al rey y por tanto al sistema.
– Sociales. La impopularidad de la guerra, favoreció el odio del pueblo contra el sistema.
– Militares. El descrédito de las Juntas de Defensa que desaparecieron en 1922.

14-2 LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA.

Durante el reinado de Alfonso XIII (1902-31), concretamente desde 1917, el régimen de la Restauración entró en crisis. En los años siguientes era difícil formar mayorías en el Parlamento, ocasionando crisis de gobierno. Aumentó la conflictividad social (huelgas, violencia patronal y reacción armada de los anarcosindicalistas). A ello se unió en 1921 el desastre de Annual.
Durante la primavera de 1923 se estaba conspirando contra el Gobierno, desde dos movimientos distintos. Uno vinculado a la desaparición de las Juntas de Defensa de Barcelona; y otro desde Madrid, que buscaba instaurar un gobierno fuerte, manteniendo la Constitución y la monarquía. El capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, contactó con los segundos, cuando en junio pidió en Madrid plenos poderes para luchar contra el terrorismo en Barcelona, al negárselo se convirtió en enlace de ambos y jefe de la sublevación.
El 13 de septiembre de 1923 Primo de Rivera dio un golpe de Estado, que fue reconocido por Alfonso XIII mandándole formar gobierno sin contar con el Parlamento.
El nuevo régimen recibió el apoyo de la burguesía, del Partido Socialista y la UGT. Primo de Rivera, afirmaba no pretender establecer un régimen definitivo.
De septiembre 1923 a diciembre 1925, se desarrolla la etapa del Directorio Militar. Se proclamó el Estado de guerra, Primo de Rivera disolvió las Cortes, suspendió la Constitución, sustituyó los gobernadores civiles por militares, publicó el Decreto de Incompatibilidades, paró el expediente Picasso, creó el Somatén Nacional, disolvió la Mancomunidad de Cataluña y persiguió el radicalismo vasco (PNV).
La dictadura se institucionalizó con la promulgación del Estatuto Municipal (1924), nombramiento de delegados gubernativos en los ayuntamientos (militares), y creación de la Unión Patriótica (UP, 1924), especie de “partido gubernamental”.
Su mayor éxito vino de Marruecos. Tras una etapa de abandono, los ataques rifeños a las posiciones españolas (1924) y las conversaciones con Franco y Sanjurjo, le animaron a acabar con el conflicto. Se preparó un potente ejército, que unido al francés, desembarcó en la bahía de Alhucemas (septiembre 1925), y tras semanas de batallas, Abd-el-Krim se entregó. El éxito conseguido le reconcilió con el Ejército, con los ciudadanos cansados de guerra, con los empresarios inversores en Marruecos y con Hacienda que podía reducir el déficit.
En diciembre de 1925 se constituyó el Directorio Civil. Tras los éxitos económicos y políticos, Primo de Rivera intentó consolidar el régimen a imitación del fascismo italiano. Convocó una Asamblea Nacional Consultiva (copia del Gran Consejo Fascista italiano) formada por miembros de UP. En política social, se puso en marcha la Organización Corporativa del Trabajo, especie de sindicato oficial, y se creó el Consejo Nacional del Trabajo.
En esta etapa de bonanza económica, siguió en suspenso la Constitución y legislando por decreto. Colaboraron representantes de la oligarquía tradicional (conde de Guadalhorce), nuevos políticos civiles (J. Calvo Sotelo), junto a militares (Martínez Anido). Se acometió la ejecución de obras públicas, una reforma fiscal que introducía la declaración sobre la renta, y creación de monopolios estatales (Telefónica, CAMPSA…).
La dictadura no solucionó la cuestión catalana, ni frenó a un movimiento obrero que se fortalecía. Desde 1928 el PSOE empezó a pensar en una solución republicana, y lo mismo proponían CNT y PCE.
También contribuyeron a la caída de la dictadura, los intelectuales y el ejército peninsular. Los primeros, se vieron atacados por la destitución de Unamuno como rector de la Universidad de Salamanca y por la clausura del Ateneo, desembocando en revueltas universitarias y en el cierre de la Universidad. El ejército peninsular descontento por el favoritismo hacia los militares africanistas. A ello se unía la FAI (1927) y la crisis de 1929.
El 30 enero 1930 Primo de Rivera presenta la dimisión al Rey, que encargó formar gobierno al general Dámaso Berenguer. Pero la complicidad del Rey con la dictadura, alentó el crecimiento republicano, y las fuerzas políticas republicanas firmaron el Pacto de San Sebastián, con un comité revolucionario al que se unieron PSOE y UGT. Estas fuerzas políticas fueron apoyadas por intelectuales y respaldadas por acciones del ejército (sublevación de Jaca-diciembre 1930).
Tras la dimisión de D. Berenguer, el nuevo gobierno del almirante Aznar convocó elecciones municipales el 12 de abril. Acudieron en coalición los firmantes del Pacto de San Sebastián, con un resultado favorable que desencadenó la abdicación del rey y la proclamación de la II República.

14-3 LA SEGUNDA REPÚBLICA: LA CONSTITUCIÓN DE 1931 Y EL BIENIO REFORMISTA

La II República (1931-1936) surgió en las elecciones municipales (12- abril- 1931), los resultados favorables a la Coalición Republicano Socialista, provocan la salida del Rey y la proclamación del nuevo régimen el 14 de abril.
El Gobierno provisional, presidido por Alcalá-Zamora, se enfrentó con problemas acuciantes, iniciando un programa reformista mediante decretos ministeriales. Convocaron elecciones generales el 28 de junio, mediante sufragio universal masculino, que dieron el triunfo a la coalición Republicano Socialista.
La redacción de un nueva Constitución fue la primera tarea de las nuevas Cortes. La aprobación de los artículos 26 y 27, relativos a la cuestión religiosa, provocó la dimisión de Alcalá-Zamora y M. Maura (ministro de Gobernación), poniendo al frente del Gobierno a Azaña. Aprobada el 9 de diciembre de 1931, al día siguiente Alcalá Zamora es elegido presidente de la República y confirmaba a Azaña al frente del Gobierno.
La Constitución de 1931, de talante progresista, configuraba un régimen democrático, parlamentario y laico moderno, descentralizado y en el que se recogía la función social de la propiedad.
Establece la soberanía popular. División de poderes, el legislativo unicameral, en el Congreso de los Diputados; el ejecutivo: la Jefatura del Estado corresponde al presidente de la República elegido cada seis años, este nombra al Jefe de Gobierno y a propuesta de este a los ministros, pero ratificados por las Cortes; en el poder judicial se establecerá el Tribunal de Garantías Constitucionales. Amplia declaración de derechos y libertades: asociación, reunión, expresión… En materia religiosa libertad de cultos y la aconfesionalidad del Estado, separando Iglesia-Estado. Por primera vez el sufragio universal masculino y femenino. Se contempla la aprobación de estatutos de autonomía para las regiones, y la formación de cabildos en Canarias y Baleares.
El Bienio reformista (1931-1933). El primer gabinete constitucional presidido por Azaña, se inició con la salida de los miembros radicales (Martínez Barrio y Lerroux).
Durante los años 1932 y 1933, el Gobierno profundizó en el programa reformista, iniciado durante el Gobierno provisional, que consideraba indispensable para modernizar la sociedad y el Estado:
– Reforma agraria. Se promulgó la Ley de Reforma Agraria (septiembre 1932), pretendía una redistribución de la propiedad agraria, autorizando la expropiación con indemnización de las fincas no cultivadas y las deficientemente cultivadas, siendo el IRA el encargado de la expropiación y reparto.
– Reforma educativa. Marcada por la influencia de la Institución Libre de Enseñanza. Su objetivo era crear un sistema educativo unificado, laico, público y gratuito en primaria.
Se implantó la coeducación, se prohibió la enseñanza a las órdenes religiosas y se disolvió la Compañía de Jesús. Se invirtió en la construcción de escuelas e institutos, aumentaron las becas, y crearon las Misiones Pedagógicas para divulgar la cultura en el ámbito rural. En la difusión cultural colaboraron sindicatos de profesores (FETE) y de estudiantes como la Unión Federal de Estudiantes Hispanos que organizó La Barraca.
– Reforma militar. Con el fin de modernizar el Ejército, se redujo el número. Se derogó la Ley de Jurisdicciones, y se suprimieron los tribunales de honor, el Consejo Supremo de Guerra y Marina, y la Academia Militar de Zaragoza. Se creó una fuerza leal, la Guardia de Asalto.

– Reforma laboral. Dirigida por Largo Caballero, con leyes como Ley de Contratos de Trabajo, Ley de Jurados Mixtos y Ley de Términos Municipales. Apoyada por la UGT, la CNT prefirió la acción y presión al Gobierno.
– Cuestión autonómica. El 9 de septiembre de 1932 se aprobó el Estatuto de Cataluña con Maciá como presidente; el vasco, aprobado en noviembre de 1933, fue bloqueado por los gobiernos de centro-derecha.
Azaña se enfrentó, a la derecha antiliberal que protagonizó el fallido golpe de Estado liderado por Sanjurjo (Sanjurjada-agosto 1932); y a la ofensiva sindical de la CNT con sucesos como los de Casas Viejas (Cádiz).
La derecha católica se organizó en torno a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas-1933), liderada por Gil Robles; los ultra monárquicos fundan Renovación Española, liderada por Calvo Sotelo; José Antonio Primo de Rivera Falange Española, y el carlismo Comunión Tradicionalista.
La crisis del Gobierno de Azaña quedó patente al perder las elecciones municipales (abril-1933). Las dimisiones en la coalición llevaron a la destitución de Azaña por Lerroux, y convocar elecciones (noviembre-1933). La victoria de la CEDA y el Partido Radical de Lerroux, dio inicio al Bienio radical-cedista (1933-1936).

14-4 LA SEGUNDA REPÚBLICA: EL BIENIO RADICAL-CEDISTA. LA REVOLUCIÓN DE 1934. LAS ELECCIONES DE 1936 Y EL FRENTE POPULAR

La II República (1931-1936) proclamada el 14-abril-1931, pasó por un periodo reformista (1931-1933) que llegó a su fin con las elecciones de noviembre-1933, en las que triunfaron la CEDA y el Partido Radical de Lerroux.
Se inicia el Bienio radical-cedista (1933-1936), Alcalá-Zamora llamó a Lerroux a formar gobierno, apoyado por la CEDA. Aplicaron un programa de rectificación legislativa del bienio anterior: paralizaron la reforma agraria y la militar, y pusieron en destinos claves a militares antiazañistas (Goded, Mola, Franco…); amnistiaron a los golpistas de la Sanjurjada, redujeron el presupuesto de educación y devolvieron la enseñanza a la Iglesia; y bloquearon los Estatutos de autonomía, paralizando el vasco y en tensión con la Generalitat.
Durante 1934 el país se polarizó entre las derechas y las izquierdas. En la derecha estaba la CEDA de Gil Robles, los monárquicos de Renovación Española, la derecha republicana y los radicales.
La izquierda republicana se reconstruye tras el fracaso electoral, en torno a Azaña surge Izquierda Republicana, Martínez Barrio funda Unión Republicana. Pero el movimiento obrero se radicalizó, al PSOE se le unió UGT preparando una revolución en caso de que la CEDA llegase al gobierno; el PCE comenzó a colaborar con los socialistas, sumándose los nacionalistas de Esquerra; la CNT quedó al margen.
La revolución de octubre de 1934 fue el momento más crítico de la Segunda República. El programa de rectificación, enfrentamientos callejeros, violencia verbal en la prensa y las Cortes, tensión entre patronos y trabajadores y la huelga general de campesinos (junio), crearon una situación explosiva.
La CEDA presionaba para entrar en el gobierno, y esa posibilidad desde la izquierda se veía como el triunfo del fascismo, ya que la CEDA no ocultaba su admiración por la Alemania de Hitler.
El 4 de octubre se formó un nuevo Gobierno con tres miembros de la CEDA, socialistas y ugetistas lo consideraron una agresión a la República y cursaron orden de huelga general revolucionaria, adquiriendo carácter de insurrección popular en Asturias, Cataluña y País Vasco. Lluís Companys proclamó el Estado catalán dentro de la República federal española, el ejército logró la rendición de la Generalitat y el Gobierno suspendió el Estatuto. En 12 días acabaron con la insurrección salvo en Asturias, el Gobierno recurrió a legionarios dirigidos por Franco, que sofocaron la insurrección con más de mil muertos en los combates y represaliados posteriores por toda España.

La segunda etapa del Bienio (1934-1936), estuvo marcado por los sucesos de octubre-1934. El débil Gobierno estuvo en crisis permanente. La CEDA se fue debilitando, y a su derecha surgió la coalición antirrepublicana del Bloque Nacional de Calvo Sotelo. La crisis definitiva llegó en octubre-1935 con el escándalo del straperlo y asunto Nombela, Lerroux dimitió sustituido por Portela Valladares, convocando elecciones para febrero-1936.
En enero de 1936 se firmó el pacto de constitución del Frente Popular, integraba a republicanos, socialistas, nacionalistas, comunistas y el POUM. Su programa incluía: amnistía para los insurrectos de 1934, deponer a los despedidos por causas políticas, reforma del Tribunal de Garantías Constitucionales, continuación de la reforma agraria, educativa y social, y sujeción del Banco de España al interés público.
El Frente Popular consiguió la mayoría absoluta en las elecciones de febrero de 1936, y puso en marcha el programa anunciado: decretó una amplia amnistía; se restableció el Estatuto y el Parlamento catalán, e iniciaron los de Euskadi y Galicia; se reanudó la reforma agraria. Azaña envió a los generales más sospechosos a puestos alejados de Madrid. Las nuevas Cortes destituyeron a Alcalá-Zamora como presidente, sustituido por Azaña, y como jefe de Gobierno Casares Quiroga.
Surgieron diferencias internas, los socialistas no participaron en el Gobierno, CNT y UGT se lanzaron a una ofensiva (ocupación de tierras); y la derecha conspiraba contra el Gobierno, Mola, apoyado por el carlismo en Navarra, se erigió en director de la conspiración. El deterioro del orden público crecía, se incrementó el terrorismo, las huelgas aumentaban y los parlamentarios se amenazaban.
El golpe militar se precipitó a raíz del asesinato el 12 de julio del guardia de asalto José Castillo, en respuesta de madrugada fue asesinado Calvo Sotelo.
El doble crimen sirvió como argumento para justificar la sublevación militar, el 17 de julio de 1936 la guarnición de Melilla se sublevó y declaró el estado de guerra.

14-5 LA GUERRA CIVIL: LA SUBLEVACIÓN MILITAR Y EL ESTALLIDO DE LA GUERRA. EL DESARROLLO DE LA GUERRA: ETAPAS Y EVOLUCIÓN DE LAS DOS ZONAS.

La conspiración militar se inició como consecuencia de la victoria del Frente Popular. Ya se habían producido otros intentos, Sanjurjada 1932 y movimientos de generales entre diciembre 1935 y febrero 1936 (Franco, Goded…)
El golpe de Estado de julio de 1936 fue organizado, planeado y liderado por militares descontentos. El estratega y jefe fue Mola, pretendía instaurar un modelo de Gobierno como el de la dictadura de Primo de Rivera, Sanjurjo debería dirigir el planeado Directorio Militar que se debía crear tras el golpe, y Franco se incorporó al final. Los sublevados preveían un golpe breve, y el Gobierno confió en exceso en sus posibilidades.
La sublevación comenzó el 17 de julio de 1936 en Marruecos, dirigida por Yagüe. Franco se trasladó de Canarias a Marruecos poniéndose al frente. Entre el 18 y 19 se suman: Sevilla y Cádiz. Aparte de las islas quedaron sublevadas dos zonas: por un lado ambas costas frente al estrecho y por otro Galicia, Castilla- León, Navarra y las tres capitales de Aragón. La zona republicana quedó dividida en dos: cornisa cantábrica y País Vasco (excepto Álava), y por otro lado Madrid, Cataluña, Valencia, Castilla – La Mancha, Málaga, y Murcia.
El bando republicano lo formaban milicias de partidos y sindicatos de izquierda, el Quinto Regimiento; guardias de asalto, gran parte de la guardia civil, de la marina y aviación, y las Brigadas Internacionales.
Los sublevados contaban con milicias falangistas y carlistas o requetés, un ejército disciplinado con una estricta dirección, y combatientes marroquíes, irlandeses, portugueses, italianos y la Legión Cóndor alemana.

La guerra se desarrolló en cuatro fases:

• Primera fase: Guerra de columnas y lucha por Madrid (julio 1936-marzo 1937). Con columnas militares de ambos bandos, del ejército regular con los sublevados y de milicianos con los republicanos. Madrid fue el principal objetivo sublevado, pero las columnas de Mola fueron frenadas al Norte del Sistema Central por milicianos; Franco y Yagüe plantearon la entrada desde el Sur, apoyados por Hitler y Mussolini cruzan el estrecho y avanzan por Extremadura. Toman Badajoz, Talavera y Toledo, liberando el Alcázar.

En el Norte toman Irún, cortando el acceso republicano a Francia, y en septiembre San Sebastián se rindió.
En noviembre intentan un ataque frontal a Madrid. El Gobierno se traslada a Valencia, y la resistencia fue dirigida por una Junta de Defensa (Miaja, Rojo), recibiendo armamento soviético y la ayuda de las Brigadas Internacionales. El rechazo republicano, llevó a Franco a realizar dos maniobras envolventes sobre Madrid, la batalla del Jarama y de Guadalajara con sendos fracasos; aunque se hicieron con Málaga.

• Segunda Fase: Campaña norte (abril 1937-noviembre 1937)
La derrota en Madrid obligó a Franco a cambiar de estrategia; atacando el norte. Caen Vizcaya, Bilbao, Santander y Asturias. Teniendo lugar el Bombardeo de Guernica (26 abril) por la Legión Cóndor alemana.
El ejército republicano emprendió ofensivas para frenar el avance franquista desde el Norte, sin resultados decisivos, a pesar de las victorias en las batallas de Brunete (julio 1937) y de Belchite (agosto 1937).
La caída del frente norte reforzó a los rebeldes, que se hicieron con abundantes recursos mineros e industriales, y reforzó su posición internacional al ser reconocido por gobiernos de distintos países.

• Tercera fase: De la ofensiva de Teruel a la Batalla del Ebro (diciembre 1937-noviembre 1938)
Se inicia con el breve éxito republicano, la batalla de Teruel. Franco desplaza la guerra al frente aragonés para alcanzar el Mediterráneo y dividir la zona republicana, llegan a Vinaroz y ocupan Castellón.
Los republicanos lanzan una ofensiva, las tropas populares cruzan el Ebro, comenzando la batalla del Ebro la más larga (julio-noviembre 1938) y sangrienta (100 000 muertos), que destrozó a las tropas republicanas.

• Cuarta fase: Toma de Cataluña – Fin de la Guerra (diciembre 1938-abril 1939)
Entre diciembre y enero se desarrolló la campaña para conquistar Cataluña, en febrero cayó Barcelona. Negrín pretendió alargar la guerra esperando que el estallido de la guerra mundial trajera el apoyo aliado; pero anarquistas y socialistas moderados (Besteiro) pretendían un final negociado, provocando la sublevación del coronel Casado contra el Gobierno. El triunfo de los Casadistas, llevó al Consejo Nacional de Defensa a iniciar negociaciones de paz, rechazadas por Franco e imponiendo la rendición incondicional.
El 28 marzo las tropas franquistas entraban en Madrid. El 1 abril de 1939 la guerra había acabado .

14.6 LA GUERRA CIVIL. LA DIMENSIÓN POLÍTICA E INTERNACIONAL DEL CONFLICTO. LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA.

La guerra civil (1936-1939) se inició con la sublevación del general Yagüe en Melilla el 17 de julio, al que se unieron Goded y Franco, poniéndose este último al frente del Ejército en Marruecos. Desde el 20 de julio el país quedó dividido en dos zonas enfrentadas: zona sublevada o franquista y zona republicana.
La evolución política en el bando republicano se inició con la dimisión del gobierno de Casares Quiroga, siguieron los de Martínez Barrio y José Giral. En septiembre 1936 es nombrado Largo Caballero, se aprobó el Estatuto de Autonomía de Euskadi, y en noviembre el Gobierno se traslada a Valencia. Se nacionalizaron industrias (CAMPSA) y las compañías ferroviarias, se controlaron bancos, y se colectivizaron empresas.
En mayo 1937 Negrín formó un nuevo Gobierno, que trasladó a Barcelona. A pesar de la caída del frente Norte y las derrotas de 1938, Negrín pide resistir provocando conflictos internos que desembocaron en el golpe de Estado liderado por Casado y Besteiro (marzo 1939). La caída de Barcelona y Madrid provocó el hundimiento republicano.
La evolución política en el bando franquista, estuvo marcada por la muerte de Sanjurjo, y liderazgo de Franco. Se crea la Junta de Defensa Nacional (Burgos). Franco es nombrado Generalísimo y Jefe del Estado español. Se disuelve la Junta de Defensa Nacional, y Franco crea la Junta Técnica del Estado. Recibe el apoyo de la Iglesia, se convierte en Caudillo. En abril de 1937 decretó la unión de falangistas y carlistas en FET de las JONS.
EL 30 de enero de 1938, se formó el primer Gobierno, en el que Franco era el presidente y Jefe del Estado, es decir asumía el poder del Ejército, el partido, el Gobierno y la Administración. Elaboraron una legislación reaccionaria: Fuero del Trabajo, magistraturas de trabajo y sindicatos verticales; restableció la pena de muerte y en febrero de 1939 se promulgó la Ley de Responsabilidades Políticas.
A nivel internacional, la Guerra Civil Española (1936-1939), obligó a las grandes potencias a adoptar posiciones individuales y colectivas, ya que se convirtió en un conflicto de trascendencia internacional. La Sociedad de Naciones constituyó un Comité Internacional de No Intervención, aunque resultó ineficaz.
La ayuda que recibió el ejército franquista vino de: Alemania con la Legión Cóndor, Italia con aviones y el Cuerpo de Tropas Voluntarias. Alemania e Italia prestaron ayuda por la necesidad de realizar una puesta a punto cara a la guerra mundial que se avecinaba, porque simpatizaban ideológicamente con los sublevados, y por la posibilidad de ejercer influencia sobre un nuevo aliado. En menor medida recibió apoyo de Portugal (Legión Viriato), y de Irlanda (Legión de San Patricio). El Estado Vaticano reconoció el régimen en 1937.
El Gobierno republicano contó con el apoyo de las Brigadas Internacionales, 50.000 combatientes que provenían de hasta 70 países; el de la URSS con la entrega de armamento, que la II República pagó con el oro del Banco de España (oro de Moscú); la pequeña ayuda de México con municiones y acogiendo a exiliados.
Los gobiernos conservadores de Gran Bretaña, se abstuvieron de apoyar a la II República, promoviendo una política de apaciguamiento hacia los fascismos, para evitar un conflicto europeo.
Francia alentó la adhesión al Gobierno republicano, pero sin pronunciamiento oficial para no levantar las iras británicas y el miedo a provocar a Alemania; limitándose a cerrar las fronteras para que no entrase armamento.
Las razones que dio Estados Unidos para mantenerse neutral, fueron no alentar el “comunismo europeo”.
Intelectuales y artistas se involucraron y acudieron a España, como Hemingway, G. Bernanos y Robert Capa.

La Guerra Civil tuvo un balance trágico para España, con una serie de consecuencias:
– Demográficas. Hubo unos 500.000 muertos, 50.000 ejecutados al acabar la guerra, y unos 500.000 exiliados Se produjo un retroceso en la población urbana, debido al desmantelamiento de la industria y servicios.
– Culturales. El exilio de escritores, científicos, profesionales… fue demoledor para la cultura española.
– Económicas. La ganadería se redujo un 60%, la producción agrícola bajó un 25%, la inflación multiplicó por diez los precios, la producción industrial no se recuperó hasta 1950. España no pudo beneficiarse del Plan Marshall.
– Política interior. Se estableció una dictadura militar. La Ley de Responsabilidades Políticas (1939), envió a cárceles y campos de concentración a combatientes republicanos que no se exiliaron.
– Política exterior. El compromiso con los regímenes fascistas hasta 1942 y la condena de la ONU (1946) al régimen recrudeció el aislamiento, hasta los acuerdos con Estados Unidos (1953) y la entrada en la ONU (1955).
– Morales. Por lo sufrido en la guerra, represión posterior, y clima de revancha y de persecución.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s