EL SÍ DE LAS NIÑAS

A) El sí de las niñas [S.XVIII]

El sí de las niñas es una comedia de Leandro Fernández de Moratín, autor que se encuadra en el Neoclasicismo. La obra fue escrita en 1801 pero se representó en el teatro de la Cruz el 24 de enero de 1806.
Quizá en el mundo occidental resulta una trivialidad el tema que plantea, pero en su contexto histórico, tenemos que tener en cuenta que existía una conciencia social que concebía el matrimonio como un pacto de intereses. Moratín se opuso porque iba contra los principios morales por lo que planteó un problema que estaba en la sociedad, más allá del trono y del altar; algunos conservadores la juzgaron como escandasolo, pero fue la más representada de su tiempo.

CONTEXTO HISTÓRICO
La época de Leandro F. de Moratín está caracterizada por las reformas del despotismo ilustrado de Carlos III para intentar modernizar el país, reformas en las artes y en la agricultura, que es, en esta última, donde trabaja la gran mayoría de la población.
Dichas reformas que no se llevaron a cabo por la oposición de la nobleza y el clero. Es también la época de enfrentamiento entre los tradicionalistas (que son la gran mayoría de la población) y los ilustrados “afrancesados” (algunos nobles e intelectuales); a estos últimos pertenece Leandro Fernández de Moratín. Moratín no es un revolucionario, sino un reformista que pensaba que una situación injusta debía dar paso a otra justa a través de cambios mesurados.
El contexto literario de la obra de estudio es la literatura neoclásica. en la que destacaron los ensayistas y prosistas Feijoo, Cadalso y Jovellanos, los poetas Meléndez Valdés y los fabulistas Iriarte y Samaniego y en teatro, aparte de Leandro Fernández de Moratín, hay que recordar el valor de la tragedia clásica de Vicente García de la Huerta.
ESTILÍSTICAMENTE
En los diálogos Moratín no emplea excesivos recursos literarios. Es una obra fácil de entender, aunque no muy coloquial en cuanto al vocabulario. También hay que destacar que la obra cumple con los principios de la ilustración: realismo y la regla de las tres unidades.
Esta obra narra un triangulo amoroso, que permite al autor reflexionar sobre la presión que en la época sufrían las mujeres, obligadas a casarse por interés y en contre de sus sentimientos. Por lo que la obra tiene una función didáctica y critica.

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EL TEATRO ANTERIOR A 1939

El teatro de principios del S.XX no gozaba del mismo reconocimiento que el de otras épocas. Esto se debe a la gran vitalidad del teatro comercial que impedía el estreno de autores innovadores que no escribían al gusto del público

En cuanto a los autores más importantes , hay cuatro dramaturgos que se levantan por encima de todos: J. Benavente, R. Valle-Inclán, F. García Lorca y B. Pérez Galdós.

Si nos detenemos en el Premio Nobel de Literatura, Benavente la mitificación y la censura forman parte de su estandarte, y eso que escribió 172 obras, desde El nido ajeno hasta Por salvar su amor . Sus obras estarían englobadas dentro de temas urbanos (Rosas de otoño), de ambiente provinciano (Pepa Doncel), de ambiente cosmopolita (La noche de sábado), de ambiente utópico (Los intereses creados), de ambiente rural ( Señora ama).

El teatro galdosiano ha estado en el trastero, y, sin embargo, fue una de las figuras que más contribuyó a la creación del teatro español moderno desde Realidad hasta Santa Juana de Castilla , pasando por Electra que fue la que más éxito tuvo. En general, Pérez Galdós construye un teatro social, de compromiso, para que el lector tome conciencia de la realidad. Se detiene, sobre todo, en el fanatismo tanto político como religioso.

El teatro de Valle-Inclán tiene la virtud de dejarnos intranquilos. En un primer momento, su teatro se reviste de la fuente modernista por lo que el retoricismo fue nota destacada. Pero, hoy, la fuerza de su teatro radica en los ciclos mítico (Divinas palabras) de la farsa (La Marquesa Rosalinda) y del esperpento (Luces de bohemia)

Federico García Lorca es algo más, es poeta-dramaturgo a flor de piel. Federico supo como nadie adentrarse en el destino de las personas y adueñarse de él a través de la libertad y del amor. Llegó tanto al público culto como al bajo. Su teatro es un mundo lleno de vida desde El maleficio de la mariposa hasta La casa de Bernarda Alba. Y en medio, sobresalen Mariana Pineda , Bodas de sangre, Doña Rosita la soltera, Yerma y El público. Pero, el poderío lorquiano está en La casa de Bernarda Alba. .
Estos cuatro dramaturgos citados no estuvieron solos, hubo otros que incluso triunfaron más en la escena como Carlos Arniches, los Hermanos Álvarez Quintero y Muñoz Seca.

C. Arniches fue el creador de la tragedia grotesca. Su mejor obra, de las 188 que escribió, es La señorita de Trevélez, la síntesis de lo tragicómico.

Los Hermanos Álvarez Quintero escribieron más de 200 obras teatrales, todas ambientadas con sabor apacible. Crearon un teatro costumbrista andaluz con cierta superficialidad. Las obras que nos legaron están llenas de encanto. Destaquemos Malvaloca y La de Caín.

Muñoz Seca escribió un gran número de obras en colaboración, solo llegó a estrenar un centenar. Se le atribuye la creación del “astracán”, pieza cómica basada en la parodia del teatro, en las que disloca el idioma mediante el juego de palabras. Su obra más conocida es La venganza de Don Mendo. Contra la República escribió Anacleto se divorcia y La voz de su amo.

La crítica ha caracterizado como teatro poético las voces de los Hermanos Machado, Eduardo Marquina y L. F. Chamizo.

Pero, sin duda, el dramaturgo más sobresaliente del género histórico-poético es
E. Marquina. Destaca su obra: La ermita, la fuente y el río.

El teatro de los Hermanos Machado nos devuelve al teatro clásico, recomendaban el uso del monólogo como en Shakespeare, Lope o Calderón, por lo que no innovaron como quisieron en un primer momento. El éxito dramático les vino con la obra La Lola se va a los puertos.

L. F. Chamizo se acercó al teatro de la misma forma que a su poesía. Sólo estrenó la obra Las Brujas, pero fue la de más éxito en la temporada. Está enmarcada dentro del teatro costumbrista-rural en verso.

La obra dramática de Miguel de Unamuno consta de nueve dramas y dos piezas menores. Destaquemos Fedra , El otro , Raquel encadenada .

Los dramaturgos especiales Jacinto Grau con El señor Pigmalión , Ramón Gómez de la Serna con Escaleras , Azorín con Angelita contribuyeron con ese fervor con que fue acogido el teatro en este período, del que no fueron ajenos R. Alberti con su memorable obra El hombre deshabitado , y posteriormente, ya en el exilio,
El Adefesio , Max Aub con su obra vanguardista El desconfiado prodigioso ,
Miguel Hernández con su prodigiosa obra Quién te ha visto y quién de ve y sombra de lo que eras , o el teatro poesía de Pedro Salinas, con La fuente del Arcángel.

LA POESÍA DE LA GENERACIÓN DEL 27

Diversos nombres han recibido los poetas que nacieron entre 1891 y 1905. La más acuñada ha sido Generación del 27, sobre su mitificación “Generación del 27″ fue
J. Chabás en 1944.
La Generación del 27 fue un grupo de poetas que se dio a conocer en el homenaje para conmemorar el tercer centenario de la muerte de Góngora, inmortalizado con una fotografía en la que podemos ver a Dámaso Alonso, F. García Lorca, Gerardo Diego, Jorge Guillén y R. Alberti. Después se unirían Vicente Alexandre, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados.
Casi todos coincidieron en la Residencia de Estudiantes y estaban a favor de las reformas de la II República.

La Generación del 27 se caracteriza por:

– Mezclar la tradición y el Vanguardismo. No rompen con las tradiciones.
Los poetas tuvieron conciencia del momento en que vivían, pero admitieron el magisterio de Juan Ramón Jiménez y las influencias de los Cancioneros, el Romancero, J. Manrique, Garcilaso, Lope de Vega, Góngora, Bécquer, Machado, Rubén Darío, el poeta francés Valery o el anglosajón E. S. Eliot.
Los inicios poéticos estuvieron marcados por Juan Ramón Jiménez y Bécquer; es lo que la crítica ha denominado “la poesía pura” .
Un segundo momento es cuando se unen al movimiento surrealista.
Intentan encontrar la belleza a través de la imagen. Hablan sobre el amor, la muerte, el destino, además de temas populares.
Buscan un lenguaje cargado de lirismo. Utilizan estrofas tradicionales (romance,…) y clásicas (soneto, terceto, …) y también el verso libre. Utilizan figuras de repetición como la anáfora, el paralelismo, etc.

Los dos nombres más relevantes en la poesía de la época son F. G. Lorca y R. Alberti.

F. García Lorca. Aunaba lo culto y lo popular, lo tradicional y la vanguardia.
Emplea símbolos complejos y le obsesionan la soledad, el destino, los marginados,…. Su obra se divide en dos etapas:
-Neopopularista ( Romancero gitano)
-Surrealismo (Poeta en Nueva York)
R. Alberti. Muy comprometido políticamente. También juega con lo popular y lo culto. Marinero en tierra y Sobre los ángeles. Dan fe de esta dualidad.
La obra Marinero en tierra fue galardonada con el Premio Nacional de literatura en 1925.

También destacan:

Pedro Salinas. Muy influido por J.R. Jiménez, intenta desvelar la esencia de las cosas con una poesía intelectualizada pero aparentemente sencilla. Su obra se divide en tres tipos:
– Mezcla la poesía pura y temas futuristas. Destaca Seguro Azar.
– Presta atención al amor como experiencia gozosa. Destaca La voz a ti debida y Razón de amor.
– Desde América, habla de la angustia que le provoca la tecnología contemporánea y los horrores de la G. Civil y la II G. Mundial. Destaca su obra Confianza .

Jorge Guillén. Escribió desde el exilio y tras la muerte de Franco, fue galardonado con el Premio Cervantes. Cultivó la poesía pura, alejada de dramatismos, con una visión optimista del mundo. Toda su obra se agrupa en Aire nuestro, compuesto por cinco libros.

Vicente Aleixandre. Es el polo opuesto, a J. Guillén, por su pesimismo global. Sus obras más destacadas son la Destrucción del amor , Sombra del paraíso, Diálogos del conocimiento. En 1977 obtiene el premio Nóbel.

Gerardo Diego. Cultivó dos vertientes poéticas, la tradicional y la vanguardista. Destacan sus obras Versos Humanos y Alondra de verdad.

Dámaso Alonso. Se quedó en la posguerra española dentro del grupo de poesía desarraigada. Su obra más importante es Hijos de la ira, muy influida por el existencialismo.

Luis Cernuda. (Alumno de Pedro Salinas) Reunió su obra poética en La realidad y el deseo, donde se ve que huye de la rima y de otros elementos formales.

También parte de la crítica añaden a Manuel Altolaguirre con Las islas invitadas y otros poemas y La lenta libertad y a Luis Prados con Cancionero del pan y del pescado y Llanto de octubre.

Escribir de la Generación es nombrar también el horno en el que publicaron sus poesías; las revistas poéticas Litoral. La Gaceta Literaria, Carmen, Lola, Revista de Occidente, Cruz y raya, Caballo verde para la poesía, entre otras.

EL NOVECENTISMO Y LAS VANGUARDIAS

NOVECENTISMO

La inestabilidad del país (conflictos sociales, fin del turnismo, Dictadura de primo de Rivera y Segunda República) contrasta con la aparición (1910) de una serie de intelectuales que buscan la modernidad del país.

Las principales características del Novecentismo son:

Son intelectuales, con una sólida preparación universitaria.
Emplean la razón y huyen del sentimentalismo. Son personalidades que influyen en la política del país.
Se preocupan por la europeización del país frente al tradicionalismo español.
Están influidos por el ambiente de deshumanización tras la Primera Guerra Mundial que afectará a toda Europa.
Buscan, influidos por las vanguardias europeas, un arte puro. Les preocupa la forma y su ideal de belleza está en la serenidad de los modelos griegos. Huyen del sentimentalismo y a orientarse hacia lo apolíneo. Pulcritud y equilibrio serán sus máximas. Se crea una literatura para minorías cultas.
En cuanto al estilo, es fundamental la preocupación por el lenguaje. La prosa recurre a la “función poética” del lenguaje, aparecen poemas en prosas como Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez.

Los principales autores son:

Ensayistas

Eugenio d’Ors. Acuño el término Novecentismo e impulsó esta corriente en Cataluña. Destaca su obra Glosario.
Ortega y Gasset. Filósofo y ensayista. Sus obras más importantes son La deshumanización del arte, La rebelión de las masas y la España invertebrada.
Manuel Azaña.
Gregorio Marañón.

Poetas

Juan Ramón Jiménez con su concepción de la “poesía pura” se acerco a este intelectualismo renovador. Su obra se divide en tres etapas:

-Etapa sensitiva (1898-1915). Marcada por la influencia de Bécquer, el simbolismo y el modernismo. Destaca su obra La soledad sonora.
-Etapa intelectual (1916-1936). Destaca Diario de un poeta recién casado.
-Etapa última (1937-1958). En su exilio americano escribe Dios deseado y deseante

Novelistas

Gabriel Miró. Comienza en el modernismo(Las cerezas del cementerio) para continuar en el Novecentismo (El obispo leproso)
Ramón Pérez de Ayala. Destacan sus obras Tigre Juan y Troteras y Danzeras.
VANGUARDIAS

Las Vanguardias son el conjunto de movimientos artísticos q se desarrollan en las primeras décadas del siglo XX.
Los movimientos vanguardistas se presentaron como corrientes alternativas juveniles rupturistas, provocadoras y minoristas.
Algunas vanguardias dejaron una profunda huella en el arte posterior. Su mayor logro fue imponer la libertad total del artista, herencia que ha beneficiado todo el arte posterior.

Entre las numerosas vanguardias destacan:

El Futurismo.
El Cubismo.
El Dadaísmo.
El Surrealismo.

Los movimientos vanguardistas se difundieron rápidamente en España, gracias a las tertulias, a revistas y a la labor de algunas figuras como Ramón Gómez de la Serna, precursor y promotor de las vanguardias y el poeta chileno Vicente Huidobro.
El final de las vanguardias se produjo en 1930.
El Vanguardismo se divide en dos periodos.

Nacimiento y auge (1908-1925). Las primeras manifestaciones vanguardistas aparecieron hacia 1908, con R. G. de la Serna, cuya obra más importante son las Greguerías. (las greguerías se basan en humor más metáforas).

-El Creacionismo. Lo difundió Vicente Huidobro. El creacionismo defiende la capacidad creadora de las imágenes, pues la poesía es creación, y cada poema es un mundo creado mediante imágenes yuxtapuestas. Destaca el escritor Gerardo Diego con sus obras Imagen y Manual de espumas.

-El Ultraísmo. Fue introducido por Guillermo Torre. Según el Manifiesto Ultra, la literatura se basa en la metáfora. El ultraísmo es una mezcla de influencias cubistas, dadaístas y futuristas. Destacan los escritores Rafael Cansinos Assens , Jorge Luis Borges y R. G. de la Serna.
El ultraísmo solo duró cuatro años.

Surrealismo (1926-1936). La influencia surrealista inició la rehumanización. Fue el movimiento más fructífero e influyente en la segunda etapa de la Generación del 27, pero los autores de la misma rechazaron su similitud con el surrealismo francés. Destacan los autores R. Alberti, F. G. Lorca, V. Aleixandre y L. Cernuda

LA GENERACIÓN DEL 98 Y MODERNISMO

GENERACIÓN DEL 98
El siglo XIX termina con el Desastre del 98, que supone la pérdida de las últimas colonias españolas, Cuba y Filipinas, auspiciado por Estados Unidos, esto hace a la nación tomar conciencia de su estado decadente.
En esta época, un grupo de jóvenes asume el descontento político y moral reaccionando, para renovar la conciencia española. Analizan los males de España y proponen soluciones.
Se preocupan por encontrar la verdadera esencia de España por tres vías:
La literatura. Se fijan el Gonzalo de Berceo, Jorge Manrique, Cervantes y Quevedo. Admiran a Larra y a los ilustrados que ya se habían percatado de los problemas de España.
Buscan en la historia los valores de la patria y la raíz de los problemas.
Ven en el austero paisaje castellano el reflejo del alma español.
En lo literario se deja ver su afán reformista, ya que emplean un lenguaje sencillo y expresivo. Predominan en sus textos las oraciones simples y breves. Recuperan palabras del campo. Se ven influidos por el existencialismo.
Sus principales componentes son el grupo de los tres Azorín, Baroja y Maeztu más Miguel de Unamuno.
Azorín. Se dedicó al periodismo y a la literatura. Su estilo es elegante, elaborado, pero sencillo. Es un maestro de las descripciones. Destacan sus obras Castilla y La ruta de Don Quijote.
Pío Baroja. Era médico pero dejó su carrera por la literatura. Su visión de España es amarga y pesimista. Su estilo es muy dinámico: no respeta las reglas gramaticales, no busca la corrección, sino la sencillez y la expresividad. Sus personajes suelen ser rebeldes e intrépidos, lo contrario que él. Destacan sus novelas La busca, Mala hierba y Aurora roja.
Ramiro de Maeztu. Destacan sus obras La crisis del humanismo, Hacia otra España y Defensa de la humanidad.
Unamuno. Fue catedrático de la Universidad de Salamanca. A causa de su oposición a la dictadura de primo de rivera, sufrió destierro. Destacan sus novelas San Manuel Bueno Mártir, Niebla y El Cristo de Velázquez.

MODERNISMO
El modernismo es un movimiento artístico que se da a finales del siglo XIX y principios del XX. Es una reacción anticonformista y renovadora de la burguesía.
Supone una renovación total de las formas. El Art Nouveau se extendió por toda Europa dando rienda suelta a la imaginación y recogiendo ideas de otros movimientos. A este estilo pertenecen, por ejemplo, los edificios de Gaudí.
A España trae esta nueva manera de escribir el nicaragüense Rubén Darío. Para muchos autores el Modernismo es la cara B de la G.28, es decir, ante una misma situación de crisis (el desastre del 98) los autores responde de dos maneras: evadiéndose (Modernismo) ó afrontando el tema con una visión reformista (G.28)
Los principales rasgos del modernismo son:
· Atracción por lo raro, lo singular o todo aquello que pueda alejarlos de lo cotidiano y aburrido.
· Influencia del parnasianismo (el arte por el arte) y del simbolismo francés (poesía para sugerir)
· Lenguaje y estilos propios; la lengua se caracteriza por la abundancia de metáforas imágenes, sinestesias, epítetos, neologismos, cultismos y arcaísmos.
· Aparecen nuevas estrofas.
· Preferencia por el simbolismo. Entre los símbolos preferidos están el color azul y el cisne.
· Universalismo, exotismo y cosmopolitismo.
Los modernistas sitúan sus historias en lugares recónditos (Asia, India…), en el cosmopolitismo de las nuevas ciudades, en la mitología, en otros tiempos.
El autor más importante en este periodo fue Rubén Darío. Su Primera obra Azul marcó el comienzo de la nueva escuela poética modernista. Otra obra, Prosas profanas muestra el aristocraticismo que propugnaba el arte moderno. Cantos de vida y esperanza, 1905, es su obra más conocida y mejor valorada.
En España destacan Salvador Rueda, Francisco Villaespesas y Manuel Machado. Otros autores que luego evolucionaron hacia otras sensibilidades, tuvieron sus coqueteos con el Art Nouveau, como J. R. Jiménez con Alma violeta, R. Mª. Valle-Inclán y Antonio Machado con Soledades.

LA NOVELA REALISTA Y NATURALISTA DEL S.XIX

El Realismo y el Naturalismo son dos m movimientos literarios que nacen en Francia a mediados del siglo XIX y que se desarrollan en España en la década de los 70.
Es una época de tensión política (revolución contra Isabel II, I República, Restauración,…) y social (la burguesía es la clase y el movimiento obrero comienza a tener fuerza).

En la novela de estos años se advierte la influencia de las filosofías del momento:
-Positivismo -Darwinismo -El Marxismo -El Krausismo

Los rasgos principales de la novela Realista son:

Procuran mostrar una reproducción fiel y exacta.
Descripciones muy minuciosas.
Rechaza el sentimentalismo.
El lenguaje se adopta al rango social de los personajes.
Temas muy variados: la familia, política, etc.
Uso del monologo interior y el estilo indirecto libre.
Predomina el narrador omnisciente en tercera persona.

Por su parte el Naturalismo se puede explicar como una radicalización del movimiento realista, si el realismo trata de reproducir la realidad fielmente, el Naturalismo intente ser mucho más crudo en la descripción de la sociedad, llegando a ser incluso desagradable. La influencia de las ciencias experimentales y el positivismo tuvieron gran importancia en el movimiento. Émile Zola fue considerado el principal teórico.
La desheredada de Benito Pérez Galdós, es considerada la primera novela naturalista en España.

Los principales autores Realista y Naturalistas son:

Leopoldo Alas “Clarín. Como prosista escribió 62 cuentos, dos novelas y una obra de teatro.
De sus dos novelas destaca La Regenta obra cumbre del realismo español.

Benito Pérez Galdós. Se dedicó a la literatura y a la política. Su prolífica obra se puede dividir en dos grandes grupos.
Episodios nacionales. Conjunto de 46 relatos que reconstruyen la historia de España desde la batalla de Trafalgar (1805) hasta la Restauración Borbónica (1875).
Novelas.
-Novelas de primera época. Destaca la Fontana de oro y Doña Perfecta.
-Novelas contemporáneas. Destaca Fortunata y Jacinta. (Obra cumbre del realismo)
– Novelas de última etapa. Destaca Misericordia.

Emilia Pardo Bazán. Escribió novelas realistas y naturalistas. Su novela más conocida es
Pazos de Ulloa y su continuación La madre naturaleza.

Vicente Blasco Ibáñez. Destacan sus obras Entre naranjos y Cañas y barro.

En un segundo plano tenemos que nombrar a Fernán Caballero (La Gaviota), Pedro Antonio de Alarcón (El sombrero de tres picos), José María de Pereda (Peñas Arriba) y Juan Valera (Pepita Jiménez).

EL ROMANTICISMO LITERARIO DEL S.XIX

El Romanticismo es un movimiento cultural y político nacido en el Reino Unido y Alemania a finales del siglo XVIII. En España el Romanticismo propiamente dicho se desarrolló tardíamente, ya que se vio condicionada por la situación política (Absolutismo de Fernando VII). Tuvo escasa duración, llegando a su apogeo en torno a 1835. Hubo un segundo Romanticismo hacia 1860 protagonizado por Bécquer y Rosalía de Castro.
Las principales características del romanticismo son:
Rechazan las reglas sociales y artísticas. (van contra el Neoclasicismo)
Nacionalismo, individualismo y actitud idealista.
Ambientación de la obra en lugares exóticos ó tétricos ó lejanos en el tiempo.
Se idealiza el amor y se exalta la libertad.

Si la prosa fue el medio más adecuado para transmitir el pensamiento neoclásico, la lírica se convirtió en el romanticismo en el género rey.

POESÍA. En la primera mitad del siglo XIX destaca José de Espronceda, quien es considerado el principal autor romántico español. Destacan sus obras La canción del pirata, El estudiante de Salamanca y El diablo mundo.
En la segunda mitad del siglo XIX destacan Gustavo Adolfo Bécquer con Rimas, (su único libro de poesía, el cual fue publicado póstumamente por sus amigos) (en prosa escribe Leyendas) y Rosalía de Castro que escribió en gallego Follas novas y el castellano En las orillas del Sar.

PROSA. Durante este periodo la prosa discurre por tres líneas principales:
-Relato costumbrista. Destacan Mesonero Romano y Estébanez Calderón.
-Novela histórica. Destacan Enrique Gil y Carrasco con El señor de Bembibre y José de Espronceda con Sancho Saldaña.
-Artículo periodístico. Es el género más valorado. Destaca Mariano José de Larra, quien está considerado como el principal prosista del romanticismo español y uno de los más notables de nuestra historia. La España que critica Larra en sus artículos es la corrupta, inculta y despreocupada. Con el pseudónimo de Fígaro, firmó artículos como Vuelva usted mañana, sobre el exceso de burocracia y la ineficiencia del funcionarizado.
TEATRO. El drama fue la manifestación teatral más característica del periodo romántico. Sus principales características son:
La estructura es variada.
Rechazan la regla de las tres unidades.
El tema principal es el amor aunque el final suele ser trágico.
Triunfa la polimetría y el lenguaje es exaltado.
Mezclan lo trágico y lo cómico, la prosa y el verso.

Como principales dramaturgos debemos destacar:
Duque de Rivas (Ángel de Saavedra). Su obra Don Álvaro o la fuerza del sino, es sin duda la obra más característica del teatro romántico, supuso la ruptura definitiva con el teatro neoclásico.
José Zorrilla. Su obra más conocida y valorada fue Don Juan Tenorio.