LA ESPAÑA ACTUAL

16. LA ESPAÑA ACTUAL

16.1 LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA. LA CONSTITUCIÓN DE 1978. PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES Y DESARROLLO INSTITUCIONAL. EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS Y SU EVOLUCIÓN.

La transición comenzó con la muerte de Franco el 20-noviembre-1975 y la proclamación de Juan Carlos I como rey y Jefe de Estado; finalizando en octubre-1982, con la victoria electoral del PSOE.
Carlos Arias Navarro fue confirmado como presidente del Gobierno, junto a ministros representantes del franquismo inmovilista, militares, y reformistas como José Mª Areilza, Alfonso Osorio y Manuel Fraga, con Torcuato Fernández Miranda como presidente de las Cortes y del Consejo del Reino.
El enfrentamiento entre reformistas y Arias Navarro, llevó a que éste presionado por el rey dimitiera en julio- 1976. El rey nombró como presidente a Adolfo Suárez, tenía un perfil falangista, experiencia de Estado y actitud reformista. Inicia contactos con Felipe González, Santiago Carrillo y con CCOO; provocando la dimisión del vicepresidente el ultraconservador general De Santiago, y la entrada del general Gutiérrez Mellado.
El 15-diciembre-1976, se da el paso definitivo hacia la democracia, se aprueba en referéndum la Ley de Reforma Política, ideada por Fernández Miranda; establecía el bicameralismo y el sufragio universal.
En 1977 se vivieron momentos difíciles, terrorismo de extrema derecha (matanza de los abogados laboralistas de Atocha), y de ETA y GRAPO (secuestro presidente Consejo de Estado). El 9 de abril de 1977, Suárez legaliza el PCE por decreto ley. Se disolvió el sindicato vertical, el tribunal de orden público y el movimiento nacional.
Las elecciones (15-junio-1977), dieron el triunfo (en minoría) a la UCD de Adolfo Suárez. EL 25-octubre-1977 se firma los Pactos de la Moncloa, acuerdos entre Gobierno, empresariado, partidos y sindicatos; para reducir la inflación, acometer la reforma fiscal, de la Seguridad Social y de la empresa pública.
En septiembre de 1977, fue reinstaurada la Generalitat en Cataluña, con Josep Tarradellas como presidente.
Entre septiembre de 1977 y octubre de 1978 el Gobierno creó trece preautonomías, produciendo cierto descontento en sectores del ejército, creándose el Ministerio de Defensa para desactivar la extrema derecha militar, que protagonizaría la “Operación Galaxia” intentona golpista en noviembre de 1978.
Se inicia la elaboración de la nueva Constitución, en manos de una ponencia de siete miembros. Se debatió en las Cortes de mayo a octubre, siendo aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978, y promulgada el 29.
Recoge los principios de: soberanía nacional, monarquía parlamentaria como forma de Estado, la unidad de España compatible con la pluralidad nacional. Se establece al rey como Jefe de Estado, teniendo el mando supremo de las fuerzas armadas; división de poderes: el poder legislativo en dos cámaras (Congreso de los Diputados y Senado) elegidas por sufragio universal, el poder ejecutivo reside en el Gobierno, y el judicial corresponde a los juzgados y tribunales, coordinados por el Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional. Recoge una declaración de derechos y libertades muy avanzados, y define un Estado no confesional. Distingue entre nacionalidades y regiones; dos vías para crear comunidades autónomas: vía rápida (art. 151) para las nacionalidades históricas (utilizado por Andalucía), y vía lenta por el art. 143.
Entre 1979 y 1982 tuvo lugar la segunda etapa de la transición. Aprobada la Constitución se disolvieron las Cortes y se convocaron nuevas elecciones (marzo 1979), ganadas por la UCD, que volvió a gobernar en minoría. En esta legislatura se celebraron las primeras elecciones municipales de la democracia (abril 1979), con un avance de la izquierda; se aprobó el Estatuto de los Trabajadores (1980).
Ya aprobada la Constitución de 1978, se desarrolló el Estado de las Autonomías, creándose el Ministerio de Administración Territorial. Entre 1979 y 1983 se crearon diecisiete comunidades autónomas. En octubre de 1979 se aprobaron los Estatutos de Cataluña y Euskadi, éste último más complejo por la oposición del PNV a la Constitución y pretensiones independentistas de la izquierda nacional; Galicia en diciembre 1980, Andalucía en febrero de 1980 y octubre 1981; las otras trece celebraron sus primeras elecciones en mayo de 1983. Ceuta y Melilla se conformaron en Ciudades Autónomas en 1995. Se promulgó la LOFCA (1980) y la LOAPA en 1982.
La UCD entró en crisis, el PSOE presentó una moción de censura (mayo-1980) y Suárez dimitió el 29-enero- 1981, se nombró candidato a Leopoldo Calvo Sotelo. El 23-febrero, en la sesión de investidura se produjo el intento de golpe de Estado dirigido por Tejero, Milans del Bosch, junto al general Armada; la falta de apoyos y la postura del rey frustraron la operación. Con el Gobierno de Calvo Sotelo se aprobó la Ley del Divorcio y se ingresó en la OTAN.
El adelanto electoral a octubre-1982 dio el triunfo al PSOE, finalizando los gobiernos de UCD y la transición.

 

16. 2 LOS GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS. LOS DESAFÍOS DEL GOLPISMO Y DEL TERRORISMO. CAMBIOS POLÍTICOS, SOCIALES Y ECONÓMICOS. CULTURA Y MENTALIDADES.

Las elecciones celebradas el 28-octubre-1982, dieron el triunfo al PSOE por mayoría absoluta; considerándose concluida la transición e iniciándose la consolidación de la democracia. El PSOE ganaría cuatro elecciones consecutivas (1982, 1986, 1989 y 1993) y Felipe González presidiría el Gobierno en las cuatro legislaturas.
En la primera legislatura (1982-1986), adoptaron medidas para consolidar la democracia: regulación de derechos y libertades (Ley del Aborto), reforma de la Administración de Justicia (mayor control sobre el CGPJ por el Parlamento), finalización del proceso autonómico (1983), excepto Ceuta y Melilla; supremacía del poder civil sobre el militar, Ejército quedó como cuerpo profesional (Ley de Objeción de Conciencia y la Prestación Social Sustitutoria) en defensa de los valores democráticos, poniendo fin al intervencionismo militar: “Operación Galaxia” y en el 23-F 1981; potenciación de la lucha antiterrorista contra la extrema derecha (protagonistas en la transición de la Matanza de Atocha-1977) y sobre todo contra ETA, mayor presión de las fuerzas de orden público, aparece el GAL y colaboración de Francia desde 1984; y desarrollo de la política social: LRU (1983), LODE (1986), y mejora del sistema de prestaciones por desempleo y pensiones.
En economía, inició una política de ajuste: se moderó el incremento salarial, se abordó una reconversión industrial y reestructuración de la banca. Tuvo lugar la expropiación de RUMASA, y el paro siguió creciendo.
En política exterior, España firmó, junto a Portugal, el Tratado de Adhesión a la CEE (12-junio-1985) que entró en vigor el 1 de enero de 1986. Se celebró el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN.
En 1986 el PSOE volvió a renovar la mayoría absoluta. Aplicó una política neoliberal, privatizando empresas del INI; llevando al Gobierno a una confrontación con los sindicatos que acabó en la huelga general el 14 diciembre 1988. Pero la reforma fiscal y las ayudas europeas, permitieron inversiones públicas y el crecimiento de los servicios educativos y sanitarios (Ley General de Sanidad-1986), desarrollando el Estado de bienestar.
El terrorismo de ETA persistió (atentado HIPERCOR – 1987), se firmó el Pacto de Ajuria Enea (1988), y en 1989 se iniciaron en Argel conversaciones con la dirección de ETA.
Durante la tercera legislatura (1989-1993), a la división interna entre guerristas y renovadores, se unió la recesión económica tras los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla en 1992, y la subida del paro. En política social, en 1990 se aprobaron la LOGSE y las pensiones no contributivas.
En política internacional, el 7 de febrero de 1992 se firma el Tratado de Maastricht, nacía la UE, estableciéndose un programa de convergencia económica que el PSOE no logró cumplir.
El Gobierno se vio afectado por escándalos como FILESA. En 1991 Alfonso Guerra dimitió de la vicepresidencia.
En 1993 los socialistas perdieron la mayoría absoluta. Se vivió una etapa de crispación política, con la corrupción de altos cargos (Roldán), y la reapertura del sumario de los GAL.
Las elecciones de mayo-1996, dieron la victoria en minoría al PP, pactando principalmente con CIU.
El Gobierno de Aznar, inició una política centrista y dialogante con las minorías nacionalistas y sindicatos. Inició una política económica neoliberal (Rodrigo Rato), que permitió cumplir las condiciones de Maastricht, entrando en la Unión Económica y Monetaria europea, adoptando el euro. Se privatizaron empresas (Telefónica, CAMPSA, Argentaria) y se intensificó la concentración bancaria (BSCH, BBVA).
El terrorismo de ETA se incrementó (secuestro Ortega Lara 1996, asesinato Miguel Ángel Blanco 1997,) En 1998 se firmó el Pacto de Estella; ETA anuncia una tregua, rota en noviembre 1999. En política exterior, se integró en la estructura militar de la OTAN (1999). Y se suprimió el servicio militar obligatorio.
En las elecciones de marzo de 2000, el PP ganó por mayoría absoluta, lo que le permitirá gobernar en solitario.
Los cambios políticos y económicos durante la transición y consolidación de la democracia, llevaban pareja una transformación social y desarrollo cultural. El desarrollo económico permitió crear un Estado de bienestar (educación, Seguridad Social, prestación social y pensiones), mayor participación de la mujer en todos los ámbitos, sociedad urbana, llegada de inmigración, secularización de la sociedad y aumento del consumismo.
La democracia trajo cambios culturales y educativos, en 1977 nacía el Ministerio de Cultura; y el desarrollo de los medios de comunicación, reflejaban el contraste de ideas existentes.
La cultura española recibió el reconocimiento internacional con el Nobel de V. Aleixandre y Camilo José Cela .
16-3 LA INTEGRACIÓN DE ESPAÑA EN EUROPA. ESPAÑA EN LA UNIÓN EUROPEA. EL PAPEL DE ESPAÑA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL.

La Transición española también propició la proyección internacional de España. La entrada en la OTAN, en la CEE y la liberalización de la economía, ayudaron a convertirla en uno de los Estados de referencia mundial.
La integración de España en las instituciones europeas era un objetivo compartido por prácticamente todas las fuerzas políticas españolas durante la Transición.
Aunque hubo un aspecto conflictivo: el de la seguridad y defensa. Cuando el Gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo, planteó la integración de España en la OTAN, bajo el influjo del fallido golpe de Estado del 23-F, el PSOE se opuso por motivos ideológicos; Leopoldo Calvo Sotelo llevó adelante dicha integración en 1982, ratificada en el referéndum de 1986. La integración fue determinante para la modernizar el Ejército y acabar con las intenciones golpistas. En 1999 España se integró en la estructura militar.
Los atentados del 11 de septiembre de 2001, modificaron la estrategia militar de Estados Unidos y de la OTAN; se puso en marcha la Operación Libertad Duradera, por la que las fuerzas de la OTAN intervenían en Afganistán (España en Herat). La intervención en Iraq contó con la presencia española en Nasiriya.
La integración de España en la CEE fue un camino arduo. Tras la negativa a Franco en los 60 y el Acuerdo Preferencial de 1970, a su muerte se abrió el proceso; las negociaciones empezaron el 5-febrero-1979, firmando el Tratado de Adhesión el 12-junio-1985. Con la integración la política exterior tiene como primer asunto las cuestiones europeas y parte de la política interior está supeditada a los acuerdos con la Unión.
España se mostró favorable a los cambios introducidos en los tratados: Maastricht (1992-nace la UE), incremento de la unión económica y monetaria como antesala de una mayor integridad política, iniciando un Plan de Convergencia que España cumplió en 1999 entrando en la primera fase euro; Ámsterdam (1997), revisó los resultados de Maastricht avanzando en sus objetivos; Niza (2000), reformó el Tratado de Ámsterdam aceptando el concepto de Europa de dos velocidades y aprobando reformas estructurales, que se estancaron con el auge de los países euroescépticos. El proyecto de Constitución Europea (2003) aceptado en referéndum por España, se paralizó ante el rechazo de Francia y Holanda. El Tratado de Lisboa (2007), pretendió una visión reducida de la Constitución.
Por la pertenencia a la UE, España ha obtenido beneficios, principalmente, económicos a través de ayudas de los fondos estructurales (FEDER, FSE, FEOGA), que han costeado infraestructuras viarias, educativas, rurales, etc.; y colaboración frente al terrorismo, con la creación de un espacio europeo de seguridad y justicia.
Las presidencias de turno de la Unión presididas por España, y los distintos cargos desempeñados por españoles dentro de la UE, han contribuido a que los españoles asuman como propios los asuntos europeos.
La democracia, con la integración en la OTAN y en la CEE, ha cambiado el papel de España en el contexto internacional, más adecuado a su historia, su posición geográfica y su significación cultural.
Pero además de Europa, España ha desplegado una política exterior en otros ámbitos territoriales:
-América Latina. La democracia en España inició una política de acercamiento a Latinoamérica. Así a propuesta de España se crearon las Cumbres Iberoamericanas (1991). Desde los ochenta España ha ejercido gran influencia en Latinoamérica, en situaciones conflictivas de Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Cuba de Fidel Castro, Sudamérica. España ha incrementado su ayuda y ha influido en el aumento de la misma por parte de la UE. Así mismo la presencia económica es importantísima, siendo el segundo inversor tras Estados Unidos.
-Norte de África. Con Argelia, por la dependencia energética, y colaborando en su pacificación; Mauritania por su proximidad a Canarias y control de flujos migratorios; y con Marruecos, por su proximidad, Ceuta y Melilla como focos de tensión, ocupación del Sáhara Occidental (1975), y por los intereses económicos en Marruecos.
-África Subsahariana. La presencia española ha sido escasa, a excepción de Nigeria y Guinea Ecuatorial; y desde 2004 con Senegal y países de la costa atlántica con la firma de acuerdos para reducir la migración.
-Asia. Presencia anecdótica, a excepción de Oriente Próximo, papel reconocido con la celebración de la Conferencia de Paz de Madrid en 1991.
La ayuda exterior ha sido un capítulo importante. Ejemplo del peso internacional de España en la cooperación internacional fue el nombramiento de Federico Mayor Zaragoza como Director General de la Unesco (1987-1999).

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LA DICTADURA FRANQUISTA.

15. LA DICTADURA FRANQUISTA.

15.1 LA CREACIÓN DEL ESTADO FRANQUISTA : FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS Y APOYOS SOCIALES. EVOLUCIÓN POLÍTICA Y COYUNTURA EXTERIOR. DEL AISLAMIENTO AL RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL. EL EXILIO.

El franquismo (1939-1975), concentraba en Franco la potestad e iniciativa legislativa, rodeándose de ministros de su confianza, sin Parlamento representativo ni Constitución. De 1939-1959 se vivió una fase totalitaria y de dura represión, a través de la Ley de Responsabilidades Políticas (1939).
El régimen concentró el poder en la figura de Franco. Al que hay que unir unos componentes ideológicos:
– Tradicionalismo. “La unidad de la Patria” se justificaba en raíces históricas, exaltando los valores de la Reconquista, Reyes Católicos, Imperio; y tomando sus símbolos (águila, yugo y flechas)
– Nacionalsindicalismo. La Falange aportó sus principios ideológicos: anticomunismo, antiparlamentarismo y antiliberalismo, y los rasgos fascistas (símbolos, saludos y uniformes). Adoctrinó a través de: Sección Femenina, Frente de Juventudes y la Organización Juvenil Española.
– Nacionalcatolicismo. La Iglesia, como legitimadora del régimen, dominó la vida social. Controló la educación, con competencias en la censura y presencia en los medios de comunicación.
– Nacionalpatriotismo. Calificando a la autonomía de las regiones como antiespañola.
– Militarismo. Presente en la vida cotidiana (desfiles, bandera…) y altos cargos de la Administración.
Los pilares del régimen fueron: la Falange (Serrano Suñer, Girón de Velasco); la Iglesia y el Ejército. Junto a terratenientes, grandes empresarios, burguesía provinciana y campesinado católico.
Para legitimar el régimen, junto al Fuero del Trabajo (1938), se promulgaron Leyes Fundamentales:
• Ley Constitutiva de las Cortes (1942). Asamblea consultiva, formada por procuradores que representaban a sindicatos, familias y municipios (democracia orgánica).
• Fuero de los Españoles (1945). Derechos y deberes concedidos por el dictador.
• Ley del Referéndum Nacional (1945). Recogía la posibilidad de consulta por referéndum.
• Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado (1947). Se declaraba a España como reino, el cargo de dictador vitalicio y con derecho a nombrar a su sucesor.

Se completarían con la Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958) y Ley Orgánica del Estado (1967).
En la evolución política del régimen, durante los veinte primeros años, estuvo marcada por la política internacional: la evolución en la II Guerra Mundial y Guerra Fría.
Entre 1938 y 1942 Serrano Suñer, ministro de Gobernación (Exteriores-1939), diseñó un Estado fascista. Junto a él ministros falangistas, militares, y miembros de ACNP. España se declaró neutral en la II Guerra Mundial; posteriormente no beligerante ante el avance de Hitler, cooperando con materias primas y la División Azul; para volver a la neutralidad en 1942. Desde 1945 España quedó aislada; la ONU condenó el régimen en 1946, iniciándose un bloqueo internacional.
Se inicia la etapa de nacionalcatolicismo, mayor influencia de políticos católicos, empieza a destacar Carrero Blanco (subsecretario de la Presidencia). Los falangistas tenían el Ministerio de Trabajo y control sindical.
En la Guerra Fría, el “antisovietismo” de Franco dio sus frutos: Francia reabrió su frontera y junto a Reino Unido firmó acuerdos comerciales. Los acuerdos con Estados Unidos (1953) inician el reconocimiento internacional del régimen: Concordato con la Santa Sede (1953) e ingreso en la ONU (1955).
En materia económica, en los 40 se buscaba la autarquía económica. Ante la escasez el Estado distribuyó las cartillas de racionamiento, con un mercado negro paralelo (estraperlo). En 1941 nace el INI, se impulsaron obras públicas, y la agricultura fue la gran olvidada. En los 50 se suprime el racionamiento, y comenzó el crecimiento unido al fin del aislamiento. En 1957 el Estado estaba al borde de la bancarrota, Franco formó un nuevo Gobierno de tecnócratas, que pondría en marcha el Plan de Estabilización de 1959.
Esta etapa del franquismo estuvo marcada por el exilio y la represión. Tras la guerra se inició el exilio (500.000): norte de África, América (México) y la mayoría a Francia. Con la Guerra Mundial unos 200.000 volvieron (indulto) y otros se unieron a la resistencia francesa. Los que se quedaron hicieron frente a la Ley de Responsabilidades Políticas (febrero 1939), Ley de Represión de la Masonería y del Comunismo (1940) y Ley de Seguridad del Estado (1941). La oposición fue escasa: republicanos en el exilio, maquis y monárquicos (Juan de Borbón- Manifiesto Lausana 1945); aumentando en los 50 (huelgas, SEU).

15.2 LA CONSOLIDACIÓN DEL RÉGIMEN FRANQUISTA. LAS TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS: DE LA AUTARQUÍA AL DESARROLLISMO. LOS CAMBIOS SOCIALES.
El franquismo pasó del aislamiento al reconocimiento y consolidación del régimen. Los acuerdos con Estados Unidos, Concordato con la Santa Sede (1953) e ingreso en la ONU (1955) constituyeron una garantía de futuro.
Franco aconsejado por Carrero Blanco, formó un nuevo gobierno (1957) con miembros del Opus Dei, los tecnócratas; así Carrero Blanco desplazó a los falangistas y los militares perdieron protagonismo. Pretendían sacar a España del colapso económico y modernizar sus estructuras, poniendo en marcha el Plan de Estabilización (1959).
La institucionalización del régimen fue un proceso lento y continuo. En 1957 se promulga la Ley de Régimen Jurídico de la Administración Civil del Estado. En 1958 la Ley de Principios del Movimiento Nacional, definía el régimen como una “monarquía tradicional, católica, social y representativa”. A partir de aquí el régimen adquirió una apariencia más moderna, y el peso de los tecnócratas fue mayor; se promulgaron una serie de leyes que, sin democratizar el sistema, pretendían acercarse a los otros estados europeos: Ley de Prensa e Imprenta (1966), Ley Orgánica del Estado (1966), Ley de Libertad Religiosa (1967); y en 1969 Juan Carlos de Borbón es nombrado sucesor a título de rey, jurando lealtad a la Ley de Principios del Movimiento.
En 1969 se formaría un nuevo Gobierno más tecnócrata y con Carrero Blanco de vicepresidente.
En materia económica se vivió una transformación, se pasó de la autárquica al desarrollismo. Tras la guerra civil el régimen estableció una autarquía económica subordinada a los intereses políticos. Las consecuencias de la autarquía fueron negativas: elevó la inflación, frenó el crecimiento, disminuyó la producción agrícola, lo que provocó escasez, alza de precios y hambre; y obligó a distribuir cartillas de racionamiento.
Las medidas liberalizadoras del gobierno tecnócrata en 1959 posibilitó la transformación del sistema productivo. El Plan de Estabilización ponía fin a la autarquía e iniciaba el desarrollismo. Poniéndose en práctica medidas para controlar la inflación: reducción de los créditos, supresión de regulaciones y subvenciones, ajustar los gastos del Estado a los ingresos, y reducir las importaciones al devaluarse la peseta.
La política económica se concretó en los Planes de Desarrollo, tres entre 1962 y 1975, coordinados por la Comisaría del Plan de Desarrollo dirigida por López Rodó.
El eje de la actividad económica se desplazó de la agricultura a la industria y en menor grado a los servicios. Se mecanizó el campo, y el exceso de mano de obra se desvió hacia la industria, iniciando un gran éxodo rural.
La mitad de la producción industrial se concentró en Cataluña, País Vasco y Madrid. Experimentó gran desarrollo la producción de bienes de consumo (automóviles – SEAT 600), química, siderúrgica y alimentaria. La balanza comercial se compensó con las divisas procedentes de los emigrantes, el turismo y la entrada de capital del exterior.
Los planes de desarrollo no fueron determinantes del crecimiento económico. España aprovechó el ciclo económico favorable aumentando la exportación de productos y de mano de obra excedente; además logró un acuerdo preferencial con la CEE (1970).
El crecimiento económico tuvo deficiencias: dependencia del exterior, desequilibrios regionales, inexistencia de una reforma fiscal, y control del poder económico. Disminuyó desde 1967, hasta la llegada de la crisis mundial (1973).
El desarrollo económico trajo cambios sociales, transformando los hábitos y mentalidades. Produjo un aumento de la población, como consecuencia de un incremento de la natalidad (baby boom, 1956-67) y un descenso de la mortalidad; que unido al desigual reparto de la riqueza intensificaron el proceso migratorio, el interior (País Vasco, Cataluña, Valencia y Madrid); y exterior (Europa y América). La emigración fue una válvula de escape para el régimen; creó el Instituto de Emigración (1957), y aprobó la Ley de Ordenación del Emigrante; aceleró el proceso urbanizador, y la desrruralización aceleró la modernización de la agricultura.
El tránsito a una economía industrial y de servicios provocó: aumento de las clases medias, disminución de los jornaleros agrarios y aumento de los obreros industriales y de servicios. Irrumpió el consumismo, y nuevas aficiones para el ocio: deporte, radio, televisión, etc. La sanidad mejoró con la Ley de Bases de la Seguridad Social (1963); la educación era un objetivo prioritario, aumentó la escolarización, y en 1970 se promulgó la Ley General de Educación; mientras la Iglesia se transformaba y el papel de la mujer varió y se incorporó al trabajo.

15.3 ELEMENTOS DE CAMBIO EN LA ETAPA FINAL DEL FRANQUISMO. LA OPOSICIÓN AL RÉGIMEN. EVOLUCIÓN DE LAS MENTALIDADES. LA CULTURA.
La etapa final del franquismo, (1969-1975), se caracterizó por un deterioro del régimen paralelo al biológico que experimentaba Franco (77 años y enfermo de Parkinson).
En julio de 1969, el príncipe Juan Carlos había sido proclamado sucesor en la jefatura del Estado a título de rey, jurando lealtad a la Ley de Principios del Movimiento Nacional.
El caso Matesa (1969), sacado a la luz por ministros independientes y falangistas, llevó a la formación de un nuevo gabinete más tecnócrata (octubre 1969), con Carrero Blanco como vicepresidente, y con dos objetivos: mantener la unidad de las fuerzas franquistas e impedir el crecimiento de la oposición. A partir de aquí, se produjo una pugna entre inmovilistas (ultrafranquistas-Bunker) y aperturistas (reformadores).
En julio de 1973, Franco renunció a sus funciones de jefe del Gobierno a favor de Carrero Blanco. Gobierno “duro”, con Carlos Arias Navarro como ministro de Gobernación y Torcuato Fernández Miranda como vicepresidente; tenía como objetivo sofocar las reformas y aplastar la oposición.
El 20 de diciembre de 1973 Carrero Blanco muere víctima de un atentado de ETA. El régimen salió airoso de la crisis, gracias a la habilidad del presidente en funciones Fernández Miranda y a la ausencia de disturbios graves.
Carlos Arias Navarro fue nombrado jefe de Gobierno, representante de la línea dura, en su gobierno sólo había tres militares y desaparecieron los miembros del Opus Dei. El nuevo gobierno inició su andadura con promesas aperturistas (espíritu del 12 de febrero), pero las huelgas, protestas obreras y la creciente oposición, llevaron al búnker del régimen a obligar a Arias Navarro a frenar sus promesas de apertura.
Ante los síntomas de descomposición del régimen, el gobierno recrudeció la represión aprobando un decreto-ley que preveía la pena de muerte para delitos terroristas, como ocurriría el 27 de septiembre de 1975 con la ejecución de dos activistas de ETA y tres del FRAP, provocando una crisis por la retirada de embajadores.
En las relaciones exteriores no se logró firmar un nuevo concordato. La CEE negó el ingreso de España, aunque logró un Acuerdo Preferencial (1970). El proceso descolonizador siguió con la independencia Guinea Ecuatorial (1968) y cesión de Ifni a Marruecos (1969). En octubre de 1975, Marruecos realiza la “marcha verde” sobre el Sáhara y Arias Navarro cedió la colonia a Marruecos y Mauritania.
En los últimos años se consolidó una oposición seguida desde: la Iglesia que desde el Concilio Vaticano II comenzó una separación del régimen, y una actitud crítica liderada por el cardenal Enrique Tarancón; la oposición social, desde el mundo obrero (CCOO); la Universidad (FLP) y el movimiento ciudadano; la oposición política, desde el exilio (Congreso del Movimiento Europeo-Múnich 1962-“contubernio comunista”), destacan el PCE y el renovado PSOE que lideraron la Junta Democrática (1974) y la Plataforma de Convergencia Democrática (1975) respectivamente; el Ejército (UMD) influido por Portugal (Revolución de los claveles); y el terrorismo de ETA, FRAP y GRAPO.
A finales de los sesenta, una crisis social afectó a la mentalidad occidental. Se inicia un movimiento de protesta, a fin de lograr una mayor libertad. En España, llegó sobre todo a la Universidad; se reflejó en las tendencias antinatalistas fruto de la liberalización de las costumbres. Los jóvenes cuestionaron el papel de la las mujeres y reivindicaron su autonomía personal y profesional. El Concilio Vaticano II, generó un movimiento de opinión en el mundo católico, produciéndose una intensa secularización.
La cultura reflejaba los cambios de la sociedad. Se aprobó la Ley General de Educación (1970), y creció el número de estudiantes. Los jóvenes encontraron en la sociedad de consumo una industria cultural y de ocio semejante a la europea y americana; con unos rasgos estéticos (pelo largo y barba) y la cultura pop como vías de expresión y de contestación juvenil. La represión fue contestada por cantautores (Lluís Llach o Raimon). El cine aportó su crítica (García Berlanga, Bardem). Surgieron revistas de entretenimiento (Mortadelo y Filemón) y críticas (La Codorníz). En las artes plásticas domina la abstracción (Tapies o Chillida). En literatura destacan Blas de Otero y Gabriel Celaya.
En noviembre de 1975 muere Franco, dando fin a una larga dictadura personal, dejando un país en los prolegómenos de una crisis económica y expectante ante la actuación del nuevo Jefe de Estado.

LA NOVELA ESPAÑOLA DESDE 1939 A FINALES DEL S.XX

Como consecuencia de la parálisis que supuso la Guerra Civil en la evolución de la literatura española, debido a la muerte o exilio de los escritores, la novela ha de comenzar de nuevo. En los primeros años de la posguerra, los escritores se dividieron en dos grupos: los que glorificaban el régimen franquista y los que reflexionaban sobre las causas del enfrentamiento y reflejaban la situación dramática del país. Por ello, los temas más cultivados son la guerra y la nostalgia. Destaca la variedad de tendencias novelísticas, como la novela triunfalista (defiende las nuevas circunstancias del país), la novela psicológica (analiza el carácter y comportamiento de los personajes), la novela poética (en la que prima la forma) y la novela simbólica (en la que los personajes representan ideas o conflictos).

Se trata pues de un panorama desolador, una época en la predomina el realismo por ser el estilo idóneo para narrar la situación social, desde una perspectiva personal y existencial, ya que la censura hacía imposible cualquier intento de denuncia o crítica. A veces la novela deriva en tendencias como el tremendismo con una visión del mundo desagradable, cruel y desesperanzada con temas como la soledad o la inadaptación. Destaca La familia de Pascual Duarte, de Cela, y Nada, de Carmen Laforet. En el exilio, son Ramón J. Sender (Réquiem por un campesino español o Rosa Chacel los que realizan la labor crítica de aquella España. Destaca Ayala, premio Cervantes y miembro de la RAE.

En los años 50, se producen una serie de cambios en la vida española, tales como cierto aperturismo internacional y la relajación de la censura, que inciden en la literatura. Para muchos, La colmena, de Cela, es un precedente de la novela social, puesto que, con más o menos realismo, aparece reflejada la sociedad del momento (la de la inmediata posguerra).

Se observan dos grandes tendencias: el neorrealismo y la novela social. El neorrealismo se centra en los problemas del hombre como ser individual (la soledad, la frustración…) con autores como Ana María Matute, Ignacio Aldecoa (“El fulgor y la sangre”), Rafael Sánchez Ferlosio (“El Jarama”) y Carmen Martín Gaite (“Entre visillos”). Y la novela social (realismo social) se centra en los problemas de los grupos sociales. Resaltan Jesús Fernández Santos (“Los bravos”) o Jesús López Pacheco (Central eléctrica).

El tema de la novela es la propia sociedad española: la dureza de la vida en el campo, las dificultades de la transformación de los campesinos en trabajadores industriales; la explotación del proletariado y la banalidad de la vida burguesa. El estilo de la novela realista es sencillo, tanto en el lenguaje como en la técnica narrativa, se pretende llegar a un amplio público. Los contenidos testimoniales o críticos son más importantes. Paralelamente, destacan otros autores sin tendencia determinada como Torrente Ballester o Cela.

Ya en los años 60 se produce un agotamiento de la novela social y comienza una renovación ideológica y estética en todo el mundo. Los jóvenes impulsaron movimientos sociales y culturales que cuestionaban a las generaciones anteriores y el país comenzaba a salir de su aislamiento, lo que se reflejó en la novela. Por tanto se inicia una nueva etapa que rompe con el realismo anterior. Tiempo de Silencio, de Luis Martín Santos es la obra que marca la línea divisoria entre las dos forma. Una novela caracterizada por sus innovaciones técnicas como el monólogo interior, el perspectivismo o la subjetividad del autor a la hora de interpretar y narrar los hechos.

La novela experimental sufre su auge en los 70, debido a la apertura de los novelistas a las influencias extranjeras, sobre todo la narrativa hispanoamericana (Cien años de Soledad, de García Márquez, o La ciudad y los perros, de Vargas Llosa). Es frecuente la estructura compleja, la aparición de varias perspectivas, así como el predominio de la forma sobre el fondo. La investigación técnica fue prioritaria para los escritores de este período y afectó a todos los aspectos narrativos, como los personajes o la acción. Destacan las novelas de Delibes (Cinco horas con Mario) o de Juan Goytisolo (Señas de identidad).

En estos años coexisten los autores de la posguerra (Cela y Delibes) con los representantes del realismo social (Goytisolo y Martín Gaite), junto con los nuevos (Benet).

En los últimos años de la dictadura franquista, suceden una serie de cambios que marcan el desarrollo de la narrativa española, como son la muerte de Franco y de su régimen, la transición a la democracia y la definitiva apertura a Europa, y que posibilitaron la llegada de la libertad también a la literatura. La producción novelística se intensifica, dejando de responder a rasgos comunes y surgiendo una gran variedad de modelos y temas. Vuelve el interés por la historia y se retorna a la subjetividad, el ámbito íntimo y la soledad. Las tendencias más significativas son la narrativa policíaca y de intriga (Vázquez Montalbán, con Pepe Carvalho, y Muñoz Molina, con Invierno en Lisboa); la novela histórica (Delibes, con El hereje; Pérez Reverte, con El capitán Alatriste; Dulce Chacón, con La voz dormida; y Javier Cercas, con Soldados de Salamina); la novela de reflexión íntima (Umbral, con Mortal y rosa, Juanjo Millás, con El desorden de tu nombre, y Julio Llamazares, con La lluvia amarilla; y la narrativa de la memoria (Rosa Montero, con Te trataré como a una reina, y Almudena Grandes, con El corazón helado).

Los autores que más han destacado en la novela española de los últimos años son Eduardo Mendoza (La verdad sobre el caso Savolta), Javier Marías (El hombre sentimental), Julio Llamazares (Luna de lobos), Muñoz Molina (Plenilunio), Soledad Puértolas (Todos mienten) y Luis Mateo Díez (El reino de Celama).

NOVELA Y CUENTO HISPANOAMERICANO DE LA II ª MITAD DEL SIGLO XX

Durante el período colonial la literatura hispanoamericana fue un apéndice de la literatura española, a comienzos del XIX –con los movimientos de independencia- se cultivaron los temas patrióticos y, tras la consolidación nacional, experimentó un gran
auge que alcanzó la madurez a partir de 1910. La Revolución Mexicana (1910) marca la fecha en que los autores latinoamericanos comienzan a tratar temas universales –cada vez con mayor profusión- hasta conseguir una producción literaria
admirada internacionalmente.

1ª ETAPA: NOVELA HASTA 1940: De técnicas realistas, clara heredera del siglo XIX en lo formal, sí encuentra renovación temática en las realidades más acuciantes de la realidad del continente (naturaleza americana, denuncia de la injusticia social,
acontecimientos históricos, problemas del hombre de la ciudad). Se pueden apreciar tres subgéneros fundamentales:

a) La novela de la tierra: el tema, e incluso la protagonista, es la naturaleza americana, todopoderosa que hace sucumbir al ser humano que se enfrenta a ella. Doña Bárbara, Rómulo Gallegos.

b) La novela indigenista: muestra su preocupación por la situación del indio y echa sus raíces en la obra de Fray Bartolomé de las Casas, la prosa de los Ilustrados y el Romanticismo. Pretende ser un género de testimonio y denuncia de la opresión en que viven la población indígena y la mestiza. El mundo es ancho y ajeno, Ciro Alegría.

c) Novela de la Revolución mexicana: presenta tanto los hechos revolucionarios como las aspiraciones de los mexicanos así como las reflexiones sobre su identidad y su cultura. Los de abajo, Mariano Azuela.

d) Novela urbana del Plata: de tema esencialmente urbano con centro espacial en Argentina. Las clases bajas, losinmigrantes y los espacios marginados son novelados con técnicas naturalistas.

2ª ETAPA: RENOVACIÓN DE LOS 40. EL REALISMO MÁGICO:
Este término fue empleado en 1925 para designar una nueva pintura (que explora en la interioridad y reconstruye los objetos exteriores desde ella) que reaccionaba contra el expresionismo.
A partir de los años 30 se utiliza para designar la emergente literatura hispanoamericana que se centraba en las peculiaridades del continente, en su mestizaje cultural y en la influencia de otras culturas a través de distintas formas de entender el mundo.
Las innovaciones más importantes fueron la utilización de distintos puntos de vista narrativos, el contrapunto de planos, el empleo de mitos clásicos y modernos y el uso de técnicas cinematográficas. A esto se une la influencia de las vanguardias (el
surrealismo y su fusión de la realidad con lo onírico) y las innovaciones técnicas de Faulkner, Joyce, Proust o Dos Passos. Se incorporan elementos míticos, legendarios y mágicos de las tradiciones indígenas que se integran con el plano real de la historia
narrada. Miguel Ángel Asturias (El Papa verde), Alejo Carpentier (El reino de este mundo) son algunos de sus representantes.
3ª ETAPA: EL BOOM HISPANOAMERICANO:
Producido en los años 60, es un fenómeno literario y sociológico. Se integran las influencias asimiladas como el realismo mágico, el mundo de lo mítico, lo onírico, el surrealismo, la denuncia social, las innovaciones técnicas y la recuperación de formas tradicionales de narrar. Se empieza a difundir la narrativa hispanoamericana gracias a la labor editorial de empresas españolas. Representan esta etapa: Mario Vargas Llosa (La ciudad y los perros), Julio Cortázar (Rayuela), Gabriel García Márquez (Cien años de soledad).

EL CUENTO: El año 1920 es el arranque del cuento contemporáneo debido a la influencia de las vanguardias europeas, del Modernismo (que lo utilizó como cauce expresivo), unidos a la tradición anglosajona de cuentos fantásticos, a la particular
situación social y política del continente y al redescubrimiento de las tradiciones culturales. Horacio Quiroga es el fundador del cuento actual por los temas que trata y por la meticulosa construcción de la trama. Se convierte el cuento hispanoamericano en el nexo entre los movimientos de vanguardia y el boom hispanoamericano porque los narradores en los años 30 incorporan innovaciones técnicas que recogerá después la novela. Sus características son las mismas que las del cuento europeo: brevedad,
rígida estructura, habituales finales sorprendente y trama única. Se aprecian tres tendencias: cuento realista (representado por Benedetti), cuento fantástico (cultivado por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares), realismo mágico (alcanza expresión
magistral en Juan Rulfo). A partir de la decadencia del boom, es característico el abundante cultivo del microrrelato o microcuento (Augusto Monterroso)

LA POESÍA DE 1939 A FINALES DEL S.XX

La evolución de la literatura española sufrió un corte profundo a raíz de la Guerra Civil debido a la muerte y el exilio de los modelos literarios. Sin embargo, éste no fue tan drástico en la poesía posterior a 1939. Destacan autores del 27 en el exilio como Alberti (Retornos de lo vivo lejano), Salinas (El contemplado), Cernuda (Vivir sin estar viviendo) o Guillén (Clamor). Pero no podemos olvidar en ningún caso la muerte de Machado en el exilio, el fusilamiento de García Lorca o la prisión y muerte de Miguel Hernández.

En los años de enfrentamiento (1936-1939) se desarrolló tanto en el bando republicano como en el de los sublevados una literatura de propaganda ideológica, pero de escasa calidad, salvo en el caso significativo del poeta Miguel Hernández, con Viento del pueblo, donde la voz del poeta anima a los soldados republicanos en las trincheras. De formación autodidacta, lee a los clásicos y en Madrid entabla amistad con Neruda y Aleixandre. Afiliado al PCE, fue detenido en la Guerra Civil y llevado a la cárcel, donde murió enfermo. Destaca por El rayo que no cesa, al ser una de las obras de sonetos amorosos más bellos de la poesía española de todos los tiempos. También destaca su última etapa, desnuda y profunda, con poemas escritos en la cárcel (Cancionero y Romancero de ausencias), donde se lamenta por la ausencia de los suyos o la separación con su mujer, destacando un poema esperanzador, dedicado a su segundo hijo, Nanas a la cebolla.

La poesía de la inmediata posguerra, la de los años 40, se divide en dos bandos, como ocurre con las dos Españas irreconciliables. Se caracteriza pues por la diversidad de tendencias. Por un lado, nos encontramos la poesía arraigada, en la que destacan autores que sienten simpatía por la dictadura franquista y que tratan temas tradicionales, con métrica y estilística clásica. Sobresalen Luis Rosales y Leopoldo Panero. La otra corriente lírica es la poesía desarraigada, opuesta a la anterior, arrebatada, de agrio tono trágico, de angustia y sufrimiento. El estilo es bronco, sincero y humano, menos preocupado por los artificios estéticos. Sobresalen Dámaso Alonso (Hijos de la ira), Gabriel Celaya y Blas de Otero. Surge el grupo cordobés Cántico, con tendencias personales e intimistas, con Ricardo Molina y Pablo García Baena entre otros.

En los años 50 y comienzos de los 60, se extiende la poesía social. Es un período en el que la poesía toma partido en la situación española, intentando servir de instrumento para cambiar el mundo. El poeta se hace solidario con los demás hombres, con una clara repulsa de la neutralidad ante las injusticias o conflictos sociales. El estilo es claro, sencillo y la lengua es coloquial para que todo el mundo pueda entender el mensaje. La poesía social comienza a desarrollarse de la mano de Vicente Aleixandre (Historia del corazón), Gabriel Celaya (Las cartas boca arriba), José Hierro (Tierra sin nosotros) y Blas de Otero, poeta que evoluciona desde la poesía desarraigada en la que expresa su yo personal y sus angustias existenciales (Ancia) hasta la poesía combativa, en la que se dirige a la “inmensa mayoría” (Pido la paz y la palabra).

En los 50 surge un segundo grupo de poetas que pretende seguir escribiendo poesía crítica, pero con formas más elaboradas y caracterizadas por la preocupación fundamental por el hombre y sus problemas, abandonando el dramatismo y la postura inconformista frente a la realidad que rodea al poeta y el estableciendo una poesía basada en experiencias personales con una temática intimista y cotidiana. El estilo es irónico y humorístico, en aras de un lenguaje musical. Sobresalen Gil de Biedma (Las personas del verbo), Ángel González (Áspero mundo), José Ángel Valente (Punto cero), Claudio Rodríguez (Desde mis poemas) y Francisco Brines.

En 1970 se publica una antología de nuevos autores nacidos tras la Guerra Civil, llamada Nueve novísimos poetas españoles. De ellos destacan Guillermo Carnero (Dibujo de la muerte), Félix de Azúa (Cepo para nutria), Manuel Vázquez Montalbán (Manifiesto subnormal) y Vicente Molina Foix (Los espías del realista). La temática es muy variada (la guerra de Vietnam, la sociedad de consumo o el libertinaje), el estilo es frívolo y el tono grave, a la vez que insolente. Son autores con una importante cultura intelectual, que se muestran inconformistas y rebeldes con el arte establecido e imperante. Su lenguaje recibe las influencias del surrealismo del grupo del 27 y sus modelos son poetas hispanoamericanos como Octavio Paz. La poesía novísima plantea una ruptura con el realismo social de décadas anteriores.

A partir de la recuperación de la democracia en 1975, se observa una gran cantidad de tendencias. En la poesía actual, las orientaciones se han multiplicado, pero se observa una propensión a abandonar el esteticismo por un mayor intimismo y emoción. La temática es muy variada como lo son los modelos que imitan: místicos, autores barrocos, románticos, noventayochistas, vanguardistas, Generación del 27 o a autores de los 50….. Rescatan el pasado literario español utilizando tanto la métrica tradicional como el verso libre.

Destacan los neosurrealistas, que continúan la línea de algunos novísimos (Blanca Andreu); los posnovísimos, que escriben una poesía de la experiencia (Luis García Montero y Jon Juaristi); los románticos, que prefieren la poesía de la imaginación (Francisco Bejarano); la poesía épica, que recupera el recuerdo de un pasado idílico, en la que destaca Julio Llamazares (La lentitud de los bueyes); y la poesía erótica, que indaga en la intimidad (Ana Rosseti y Juan Castro).

EL TEATRO DE 1939 A FINALES DEL S.XX

Al terminar la Guerra Civil, el teatro español se enfrenta a tres grandes problemas. El primero concierne a los condicionantes comerciales del género, ya que tan solo las clases adineradas y poderosas pueden asistir a las representaciones, y la censura impide cualquier contenido social o político. Otra dificultad reside en la muerte o el exilio que sufren grandes escritores e intelectuales, especialmente los que pertenecen al teatro innovador anterior al conflicto civil. Y en último lugar, al no quedar apenas escritores, los empresarios teatrales recurren a traducciones de obras extranjeras, dificultando el estreno de las obras nacionales.

Por lo que el teatro puede dividirse en tres etapas:

a) La década de los 40, el estado general de crisis obliga a pensar a los empresarios de la escena y a las compañías en abastecer los teatros de obras que respondan a las expectativas del público burgués, sin arriesgarse a modificar sus gustos.

b) La década de los 50, la censura afectó al teatro porque no solo se censuraban los textos, sino que los ensayos y las representaciones estaban sometidos a un rígido control y podían ser suspendidos en cualquier momento. Los empresarios eran muy cautelosos con las obras que seleccionaban que debían ser piezas acordes con el gusto burgués de la época.

c) Desde 1960 hasta 1975, la tímida apertura de la censura permitió la entrada de corrientes europeas (Brecht, Ionesco –y su teatro del absurdo- o Beckett) cuyas influencias fueron fundamentales para la creación de obras que intentan oponerse a los cánones establecidos tanto en los contenidos como en las formas.

a) Década de los 40: dos son las corrientes que ocupan la escena española durante este período: el teatro comercial y el teatro humorístico.

a. El teatro comercial: es un tipo de teatro orientado hacia la pura distracción de un público sin demasiadas exigencias. Se trata de un teatro convencional pero bien construido, con un diálogo cuidado, continuador del teatro tradicional anterior. Es un teatro evasivo con una amable crítica de costumbres (herencia de la alta comedia y de la comedia burguesa) y divertido espejo de la realidad. La acción se basa en los enredos sentimentales, el humor fácil y la moralización intrascendente y se desarrolla en ambientes de clase media alta. Cultivadores de este son Jacinto Benavente, José Mª Pemán (Los tres etcéteras de don Simón –comedia de costumbres- y Callados como muertos –teatro ideológico y propagandístico-), Joaquín Calvo Sotelo o Juan Ignacio Luca de Tena.

b. El teatro humorístico, destacan en él principalmente dos autores: Enrique Jardiel Poncela, con sus comedias de humor inverosímil y disparatado como Eloísa está debajo de un almendro y Los ladrones somos gente honrada. Miguel Mihura, autor de comedias de humor desenfadado donde se aprecia crítica de la sociedad contemporánea. Denuncia lo absurdo de situaciones de la vida cotidiana, la vaciedad de los tópicos y las convenciones sociales que impiden al hombre ser feliz. Rompe con el realismo introduciendo elementos y situaciones de un humor nuevo precedente del teatro del absurdo, Tres sombreros de copa, Melocotón en almíbar y Maribel y la extraña familia.

b) Década de los 50: también conocido como teatro de denuncia y protesta. Surge a mitad de los cincuenta coincidiendo con la aparición de un público universitario que solicitaba un teatro nuevo muy próximo a los planteamientos de la novela y de la poesía social. Los temas habituales son el testimonio crítico de las injusticias y desigualdades, la denuncia, la protesta. Se trata de un teatro realista con recursos propios de sainetee y ciertos rasgos tomados del esperpento. Los autores más significativos son: Alfonso Sastre con un teatro orientado al realismo de intención social (Guillermo Tell tiene los ojos tristes) y Antonio Buero Vallejo, con su teatro de acento trágico, centrado en los grandes interrogantes de la condición humana y en los problemas del hombre contemporáneo. Se unen lo social y lo existencial porque no falta la crítica a la España de su tiempo. No rompe las fórmulas del teatro comercial porque intenta aprovecharlas para darles una dimensión y un sentido nuevos que le permitan acceder al gran público. Un recurso escénico frecuente es de los efectos de inmersión (persigue una mayor identificación del público con la historia que se está representando). Su obra suele clasificarse en tres etapas: la primera con un enfoque existencial de los temas (Historia de una escalera y En la ardiente oscuridad). La segunda con un enfoque social y ético, la técnica teatral es más compleja (efectos de inmersión, escenarios múltiples y simbolistas; a esta etapa pertenecen Un soñador para un pueblo, El sueño de la razón, El tragaluz. La tercera etapa presenta contenidos sociales y políticos más explícitos y la incorporación de experimentos escénicos (La doble historia del doctor Valmy, La Fundación).

c) Desde 1960 hasta 1975: A partir de los años setenta se produce un teatro más exigente y renovador, experimental en las formas y dirigido a un público más minoritario. Se aleja del teatro realista. Ahora predominan los elementos simbólicos y vanguardistas, lo grotesco y lo imaginativo. Importancia especial cobran los recursos extraverbales: sonoros, visuales o corporales. Autores representativos son Fernando Arrabal y Francisco Nieva.
Mención especial merecen los grupos de teatro independiente que actúan al margen de los circuitos comerciales y presentan un teatro renovador muy comprometido social e ideológicamente. Algunos de los más representativos son:Los Goliardos, Els Joglars y La Fura dels Baus.

LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL Y LOS DESEQUILIBRIOS REGIONALES

UNIDAD 10 LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL Y LOS DESEQUILIBRIOS REGIONALES.

1.-LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DE ESPAÑA

España , en el interior cuenta con una organización política-administrativa en
comunidades autónomas, provincias y municipios.

1.1.- ORIGEN Y FORMACIÓN DEL ESTADO AUTONÓMICO

El origen del estado autonómico parte de la Constitución de 1978, que
reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las .nacionalidades y regiones que la integran así como la solidaridad entre ellas .En el texto constitucional se indicaba las condiciones y el proceso que se debía seguir:
a) Las condiciones permitían constituirse en comunidad autónoma a las
provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas
comunes, a los territorios insulares y a las provincias con entidad regional histórica.
b) Para el acceso a la autonomía, la Constitución estableció diversa vías:
– Se favorecía a las regiones de mayor tradición autonómica( Cataluña,
País Vasco y Galicia), es decir a las denominadas” nacionalidades históricas”,pudiendo alcanzar el máximo nivel de competencias( Art. 151).
– Andalucía accedió por la vía especial del art.151. en Navarra que había
conservado una amplía autonomía administrativa se optó por un “amejoramiento de Fuero”asumiendo además las competencias de las comunidades históricas.
– Para las demás comunidades se requería el pronunciamiento favorable de las diputaciones y de los 2/3 de los ayuntamientos que representen a más del 50% de la población( art, 143).
– Ceuta y melilla recibieron el rango de municipios autónomos, careciendo de capacidad legislativa.
1.2.- LA ORGANIZACIÓN DEL ESTADO AUTONÓMICO
a)Cada comunidad autónoma se halla regida por su estatuto de autonomía,
aprobado por las Cortes ( contiene la denominación de la comunidad, organización,
competencias asumidas…)
b)Las comunidades tienen competencias o funciones en diversos asuntos.
Pueden ser:
-Exclusivas: otorgadas por la Constitución como políticas(organización de instituciones de autogobierno), económicas(agricultura, fomento del desarrollo…),infraestructuras y transportes( obras públicas,,ferrocarriles, puertos…) en
ordenación del territorio y urbanismo, medioambiente y vivienda, sociales y sanitarias, culturas y deportivas.
-Las no asumidas corresponden al Estado o son mixtas.
Por otra parte las comunidades pueden ampliar sus competencias
asumiendo aquellas no atribuidas al estado. En este sentido las competencias exclusivas del estado son entre otras, las relaciones internacionales, emigración e inmigración, defensa…)

c)Las instituciones de una C. Autónoma son:
– La Asamblea legislativa o Parlamento
– El gobierno autonómico: dividido en diversas consejerías.
– El Tribunal Superior de Justicia.
– El Presidente de la Comunidad.
d) La financiación de las Comunidades autónomas contempla un régimen común basado en la LOFCA( Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas) y un régimen foral para el País Vasco y Navarra.
Las CC.AA. de régimen común se financian con los siguientes ingresos:
-Tributos cedidos por el Estado., según el principio de corresponsabilidad fiscal., por el que el Estado cede a las comunidades autónomas la gestión y percepción del 33% del IRPF, el 35 % del IVA, y entre el 40 y el 100% de algunos tributos especiales.
– Ingresos aportado por el Estado para financiar las competencias asumidas, los servicios sanitarios y sociales.
– Ingresos propios.
El régimen foral afecta al País Vasco y Navarra. Estas comunidades se
financian con los ingresos tributarios recaudados en su territorio y pactan con el estado(conciertos) la cantidad a pagar a la Administración General del Estado.
Por otra parte con el objeto de corregir los desequilibrios territoriales
algunas comunidades reciben ingresos del Fondo de Compensación Interterritorial y del Fondo de Suficiencia.
e) Las comunidades autónomas se subdividen administrativamente en provincias y municipios: Canarias y Baleares mantienen una organización local especial, constituida por cabildos( Canarias) y Consejos insulares( Baleares).
f) El Estado de las autonomías se basa en la igualdad territorial y en la
solidaridad.

2.- LOS DESEQUILIBRIOS TERRITORIALES
En la actualidad existen acentuados desequilibrios entre las CC.AA. y dentro de cada una de ellas debido a las condiciones naturales y a la desigual distribución de los
recursos en el territorio.
Los desequilibrios son básicamente de 4 tipos:
*Económicos(se observan en el PIB y en el PIB per cápita).
*Demográficos(distribución de la población).
*Sociales(acceso de la población al bienestar, dotación de servicios sanitarios, educativos…).
*Desequilibrios en la capacidad decisoria(existencia de espacios centrales y
espacios periféricos dominados.)

2.1.- EL ORIGEN DE LOS DESEQUILIBRIOS

El factor fundamental que ha propiciado la existencia de desequilibrios en España ha sido la industrialización, que creó acusados contrastes entre determinadas zonas periféricas( País Vasco, Cataluña..)y el interior. Estos contrastes se afianzaron en
la década de 1960, con una zona centro poco desarrollada( excepto Madrid) y la mayor parte de la periferia desarrollada(excepto Galicia y Andalucía).

*Los desequilibrios económicos iniciales se acentuaron en los años 60(desarrollo
del sector secundario y del turismo)Así la concentración de la riqueza y del empleo en
regiones como el País Vasco, Cataluña, Valencia , Baleares y Madrid que por su
capitalidad experimentó un importante desarrollo económico.
Estos desequilibrios se manifestaron en el PIB, en la renta per cápita y en las
infraestructuras.
*Los desequilibrios demográficos fueron resultado de la crisis de la agricultura
tradicional y del desarrollo industrial. Se experimentó el éxodo rural desde las áreas del centro a las áreas industriales y turísticas de la periferia. Así se acentuaron los contrastes entre las áreas densamente pobladas de la periferia y Madrid y las del interior que acusaron el despoblamiento y el envejecimiento demográfico.
*En cuanto a los desequilibrios sociales las regiones más desarrolladas contaban
con una buena dotación de servicios sociales y las menos desarrolladas mostraban
carencias.
*Existían desequilibrios en el poder se produjeron porque las zonas más desarrolladas se convirtieron en “ espacios centrales” y las menos en zonas periféricas.

2.2.- CAMBIOS POR LA CRISIS ECONÓMICA DE 1975
La crisis mundial afectó principalmente al sector industrial. Desde el punto de
vista económico produjo un descenso del empleo, del PIB y de la renta per cápita.
Desde el punto de vista demográfico, las regiones industriales experimentaron
una reducción importante de las corrientes inmigratorias incluso algunas se convirtieron en emigratorias( País Vasco).La crisis frenó el proceso de concentración de la producción y de la población.

2.3.- EL NUEVO MODELO DE DESEQUILIBRIOS
La reestructuración económica tras la crisis cambió los factores en que se
basaban los desequilibrios territoriales:
-El desarrollo económico no se basa ya en la producción industrial(afectadas por
procesos de reestructuración y de descentralización productiva). Se rompe la
identificación entre regiones desarrolladas e industrializadas.
-En la actualidad predomina una economía y una sociedad postindustrial(sector
servicios y auge de las nuevas tecnologías). Así los nuevos factores de desarrollo son:
-Especialización en el sector terciario.
-Existencia de actividades económicas relacionadas con la tecnología e impulso
de centros de investigación, innovación y gestión.
-Disponibilidad de mano de obra de alta cualificación.
-Calidad de infraestructuras y equipamientos.
En relación con estos factores se están creando nuevos desequilibrios entre ejes
de desarrollo( Madrid, litoral mediterráneo, Valle del Ebro, archipiélago balear y País
Vasco),los ejes en declive( cornisa cantábrica) y espacios escasamente desarrollados
(comunidades del interior- Extremadura, Castilla León…-Galicia, Andalucía).
En los últimos años, algunas de las comunidades más desarrolladas han
experimentando un cierto estancamiento de su crecimiento económico, mientras que
algunas de las menos desarrolladas han crecido( Castilla-la Mancha).

3.- LAS POLÍTICAS TERRITORIALES

Se distinguen 2 tipos de actuaciones:

3.1.- LA POLÍTICA REGIONAL

Se inició en España en la década de 1960, con los Planes de Desarrollo(1964-
1975). Estos se basaron en el fomento de la industria en ciertas áreas atrasadas( polos de promoción y desarrollo industrial) con escasos resultados. Desde 1975-85 se
experimentó un cierto letargo hasta la revitalización a partir de 1986 que se manifiesta en una serie de aspectos como:
– La práctica del principio de solidaridad interterritorial.
– El desarrollo del Estado de las Autonomías.
– La adhesión a la U. Europea.

3.1.1. Objetivos y estrategias
Los objetivos básicos son lograr un desarrollo regional equilibrado potenciando
a las regiones más favorecidas y fomentando el potencial endógeno. Para conseguirlo se apoya en diversos ejes estratégicos:
-Consolidación del crecimiento en las áreas más dinámicas
-Detención del declive de la cornisa cantábrica
-Impulso al despegue del eje mediterráneo sur( Andalucía y Murcia)
-Un apoyo reforzado al resto de las regiones.

3.1.2.- Instrumentos de la política regional
Los principales instrumentos son : los fondos procedentes de la Unión Europea,
la política de incentivos regionales y el Fondo de Compensación Interterritorial.
a) Fondos procedentes de la política regional de la Unión Europea
Los instrumentos financieros para llevar a cabo esta política son los fondos
estructurales destinados a 3 objetivos: el desarrollo de las regiones más atrasadas(con
renta per cápita inferior al 75% de la media comunitaria)., la reconversión
socioeconómica de las zonas agrarias, industriales..en crisis, y el fomento de los
recursos humanos.
Los 4 fondos de los que se sirve la U. E para alcanzar estos objetivos son: el
FEDER( Fondo Europeo de Desarrollo Regional) destinado a las regiones más pobres, el FEOGA (financia las acciones estructurales en el sector agrario), el
IFOP(actuaciones estructurales en el sector pesquero) y el FSE(Fondo Social Europeo) para fomentar la formación profesional y el empleo.
Las iniciativas comunitarias son programas especiales de la Comisión Europea
encaminados a resolver problemas graves.
Los Fondos de Cohesión ayudan a los países menos prósperos de la UE
financiando proyectos medioambientales y redes de transporte de Europa.
Las repercusiones de la política regional en España han sido:
– La ayudas comunitarias que ha recibido
– Ha colaborado a la disminución de los desequilibrios interterritoriales.
Tras la última ampliación de la U.E., la incorporación de países con niveles de
renta muy bajos eleva el nivel medio de las regiones españolas. Así para 2007, la
mayoría de ellas quedarán fuera del Objetivo 1(excepto Extremadura, Andalucía y
Canarias).
b)Política de incentivos regionales
La nueva Ley de incentivos regionales tiene como objetivos lograr la
competitividad de las empresas y la solidaridad interregional. Lleva a cabo actuaciones como la inversión en infraestructuras y equipamientos y en las áreas desfavorecidas.
Se distinguen 3 tipos de áreas incentivables:
-Las Zonas de Promoción Económica(ZPE), son las menos desarrolladas del país
por su renta per capita y su tasa de paro.
-Las Zonas Industrializadas en declive(ZID) son las más afectadas por la crisis
industrial y con altas tasas de desempleo.
Las Zonas Especiales(ZE), creadas por el gobierno .
Las ayudas van dirigidas a promocionar actividades viables que permitan la
diversificación económica.
c)Fondo de Compensación Interterritorial
Es un medio de combatir los desequilibrios regionales y de llevar a la práctica el
principio de solidaridad interterritorial establecido por la Constitución. Los ingresos del fondo proceden de los presupuestos generales del Estado. A partir de 1990 sólo lo
reciben aquellas con renta per capita inferior a la media.

2.- LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO
En la actualidad se prioriza el fomento del desarrollo regional, entendido no
sólo como potencia económica sino como bienestar social y calidad medioambiental. En este sentido la política regional debe llevarse a cabo dentro de un contexto de
planificación integral del territorio u ordenación territorial.

2.1.- Características de la ordenación del territorio
– Fuerte contraste entre la anterior planificación territorial(predominio de políticas sectoriales, iniciativas descoordinadas, no consideraban los efectos sobre el medio físico ni los costes sociales..) y la actual.
– Los objetivos de la ordenación del territorio son : el desarrollo socioeconómico equilibrado de las regiones y la organización territorial del espacio(planificación del desarrollo económico en coordinación con el medio físico.
-Desarrollo sostenible-, y con la mejora del bienestar social.).
– La ordenación del territorio es una disciplina científica y una tarea política.
– El instrumento básico para la ordenación del territorio es la elaboración de un plan, que contiene dos aspectos básicos: el análisis de la situación actual(detectar problemas y potencialidades del territorio, elaborar objetivos y planes), y la planificación territorial( contiene actuaciones, recursos necesarios y periodización).
-El ámbito territorial de la ordenación del territorio es la región.

2.2.- La ordenación del territorio en España
En España la política de ordenación del territorio se inició en la década de 1980,
tras la consolidación del Estado de las Autonomías. El espacio predominante es el
regional, pues la Constitución reconoce a las Comunidades Autónomas competencias en la ordenación del territorio .Uno de los problemas más graves es la coordinación entre las diversas administraciones(europea, nacional, regional, local.).